Introducción: Del sueño modernizador a la pesadilla de la guerra civil
Palma vivió un primer tercio de siglo apasionante. La energía creativa se desarrolló de forma continua en múltiples actividades que convirtieron la ciudad en una de las más modernas de Europa, en comparación con otras de similares dimensiones. Desgraciadamente todo terminó mal. En un contexto europeo cada vez más belicoso, la España de los dos bandos terminó enfrentándose en una guerra que arrastró a todos y de la que Palma no salió indemne.
La última parte del siglo XIX sirvió para poner los fundamentos del proyecto liberal para modernizar la ciudad a través de un nuevo urbanismo que ayudara a crecer la industria e iniciar la actividad turística. A pesar de la crisis colonial del 98, la recuperación económica fue relativamente rápida y no comprometió las aspiraciones a la modernización de la ciudad.
Para muchas ciudades españolas y europeas, la eliminación de las murallas supuso el debut de su desarrollo urbanístico, económico y social. Cabe recordar que la modernización de las grandes ciudades como Barcelona, Madrid, París o Viena, se había iniciado a mediados del siglo XIX o incluso antes; en cambio, capitales más pequeñas con centros históricos amurallados como León, Pamplona, Cádiz o Palma, iban más atrasadas.
En cuanto a la demografía, en 1900 la población del municipio de Palma llegaba a las sesenta y cinco mil personas, mientras que en 1936 ya había alcanzado las cien mil. La capital continuaba con la tendencia, ya iniciada en el siglo XIX, de absorber el flujo migratorio interior. Así pues, si en 1900 la ciudad acogía el veinticinco por ciento de la población de la isla, en 1936 llegaba al treinta y cinco por ciento. Por otra parte, a principios del siglo XX, la gran mayoría de los sesenta y cinco mil habitantes del municipio de Palma vivía en la ciudad histórica “dentro murallas“.
La construcción de la muralla de Palma había sido lenta y había implicado a muchas generaciones, con el consiguiente esfuerzo en inversión pública. También lo fue su demolición como en las posteriores actuaciones de rehabilitación de las murallas conservadas, especialmente el frente marítimo de la ciudad, las cuales se han alargado hasta el siglo XXI, tal como veremos a lo largo del libro. Además del derribo de las murallas, los ciudadanos de Palma impulsaron muchas otras obras e iniciativas de todo tipo. Algunas muy lentas y costosas como las del Ensanche y otras mucho más rápidas, como fue la del Paseo de Sagrera que casi se hizo en un día.
Podemos decir que durante el primer tercio del siglo XX, Palma fue una ciudad en obras. Gracias a las fotografías de la época, podemos constatar la cantidad de obras que se hicieron en la ciudad, entre las que destacan los numerosos edificios de Gaspar Bennàzar, Lluis Domenech i Montaner, Jaume Alenyar, Francesc Roca o Guillem Reynés, así como las reformas de la Catedral dirigidas por Antoni Gaudi, gracias a la iniciativa y empuje del obispo Campins.
La actividad privada impulsada por hombres de negocios como Alzamora, Sureda, Palmer, Tous, Pensabene, Casasayas, Corbella y tantos otros, fue muy intensa. También el sector público manifestó una importante actividad como el saneamiento del alcantarillado y la conducción de aguas, el transporte público, la mejora de las viviendas, la mejora de las carreteras con los pueblos de la isla, la ampliación del puerto, la creación de escuelas y centros de salud, etc.
Esta obra física iba acompañada de otras actividades políticas y sociales como fomentar la laicidad, incorporar a la mujer en la vida social, laboral y política, modernizar la vida cultural, impulsar el asociacionismo, impulsar el regionalismo político con la consecuente voluntad de descentralizar el poder, etc. Todas estas cuestiones se convirtieron en claves para el proceso de modernización, proceso que tuvo una trayectoria irregular y no poco accidentada.
En el mundo de la economía y el trabajo, el proceso de industrialización creó nuevas relaciones laborales y nuevas situaciones de conflicto social que impregnaron la vida ciudadana de Palma y de muchas otras ciudades europeas. La oligarquía observaba con creciente preocupación como un movimiento obrero cada vez más fuerte y reivindicativo, reclamaba su cuota de participación y de poder, dejando muy claro que no aceptaría quedar fuera de los beneficios del proceso modernizador.
En España, y también en Palma, el bipartidismo pactado fue perdiendo peso en favor de otros actores políticos (republicanos, regionalistas, socialistas, comunistas y anarquistas) los cuales tuvieron cada vez más protagonismo social y político. De este modo, la vieja política fue dejando paso – de mala gana- a la nueva.
Algunos eventos en España marcaron también la vida ciudadana de Palma, sembrando dudas sobre el proceso modernizador. Uno de estos eventos fue la Semana Trágica de Barcelona, que supuso para muchos liberales y conservadores un aviso importante de que la intolerancia y la represión de los movimientos obreros radicales podía terminar con su mundo económico y religioso. Los sucesos de la Semana Trágica fueron muy sentidos en Palma. Concretamente, la imagen del político Antonio Maura salió muy perjudicada y, a su vez, la clase dirigente de Palma comenzó a pensar que el proceso de la modernización podía conducir a situaciones perjudiciales para sus intereses, situaciones que, ahora lo veían, no habían calculado.
En este esperanzador y a veces dramático escenario, un mallorquín de la “part forana” – Juan March- fue adquiriendo un papel protagonista, tanto en Mallorca como en España. Entró en la vida económica y social de Ciudad sin pedir permiso a las clases dirigentes y su irrupción significó la ruptura del consenso entre las fuerzas conservadoras, en aquellos momentos debilitadas por la crisis del Maurismo. En un principio, March quiso controlar a republicanos, socialistas y regionalistas, pero finalmente, al aceptar la imposibilidad de controlar estas fuerzas, decidió dar un giro en su estrategia, dando un apoyo decisivo a la derecha y a su brazo armado, el sector más reaccionario del ejército, desembocando todo ello en el Alzamiento.
La filosofía económica y política de Joan March era opuesta al de la burguesía industrial de Palma. A él no le interesaba hacer industria o turismo para modernizar la ciudad, sino ganar dinero de la manera más rápida y menos costosa. Por eso hizo en todo momento lo que más le convenía, llevando adelante los negocios más rentables que estuvieran a su alcance, fueran legales o ilegales. Con esta actitud se convirtió protagonista indiscutible de la ciudad antes y después de la Guerra Civil.
Durante todo el primer tercio del siglo XX, las ideas regionalistas y nacionalistas fueron creciendo paralelamente al aumento de la cultura local y la fuerza económica de la ciudad y de toda la isla de Mallorca, influenciados sin duda por lo que pasaba en Cataluña. El regionalismo vio como una oportunidad la llegada de la II República, en 1931, aunque después se decepcionó cuando sus expectativas de ver un Estatuto de Autonomía aprobado por las cortes españolas no fueron satisfechas .
Las dificultades de todo el proceso modernizador y las nuevas ideas que la encabezaron en un entorno europeo, radicalizado con el triunfo de la Revolución Rusa, hicieron crecer también la fuerza de la resistencia de las ideas tradicionales e inmovilistas. La ineficacia en los intentos por parte de la monarquía de arbitrar entre los dos bloques, cada vez más alejados entre sí, provocó una brecha social y política que desembocó trágicamente en la Guerra Civil.
El fracaso de los partidos políticos para salir de la crisis social e institucional, pasó por la dictadura de Primo de Rivera, que, si bien en un principio podía parecer a muchos un mal menor, en realidad supuso un empuje que acabaría en el enfrentamiento armado. La promesa de regeneracionismo y provisionalidad, no fueron auténticas y en poco tiempo Primo de Rivera eliminó los partidos políticos convencionales para, a continuación, organizarse mediante un nuevo partido político, Unión Patriótica, que en el caso concreto de Palma dio cabida a miembros procedentes del Maurismo. Desde el 1923 hasta la caída de la Dictadura en 1930, Palma tuvo cinco alcaldes, escogidos “a dedo” entre los miembros del partido gubernamental.
A pesar de la dinámica política autodestructiva que reinaba en España, la vida social de Ciudad se fue abriendo a otras formas y costumbres, sobre todo debido al creciente número de extranjeros que la visitaban y los que se quedaban a vivir, especialmente en el barrio del Terreno.
Tal como retrata Llorenç Villalonga en su novela Mort de Dama, publicada en 1931, Palma se había convertido en una ciudad en la que convivían el mundo cosmopolita, de costumbres muy liberales, y el mundo tradicional, conservador de raíces culturales centenarias. Uno de sus personajes – Doña María Antonia- exponente de la buena educación ciudadana, dice refiriéndose a la “colonia extranjera”: “Tenemos que vivir aparte de ciertas personas, porque tienen costumbres diferentes y no podríamos congeniar, pero no debemos querer juzgar al prójimo. Bastante tendremos algún día, con dar cuenta a Dios de nuestros propios actos “.
La vida cultural y asociativa de Palma siguió las pautas de muchos años atrás. La afición de los palmesanos para pasear, por el teatro, los toros, el fútbol, las bicicletas y los caballos, fueron generando nuevos espacios, como el velódromo del Tirador con una cabida de dos mil personas, el Teatro Lírico, el paseo Sagrera, el paseo de la Riba, el canódromo, el frontón balear, la plaza de toros de 1929, o el cine Born de 1931. La II República llegó sin avisar. En Palma lo hizo con las alegrías y recelos de la gente, sin el entusiasmo de otras capitales.
Después de muchas iniciativas positivas en el campo del urbanismo, la política, la sanidad y la enseñanza, encabezadas entre otros por personas como Alexandre Jaume i Emili Darder, el sueño de la modernidad se enterró definitivamente y comenzó una pesadilla que duraría muchos años.
Introducció: Del somni modernitzador al malson de la guerra civil
Palma va viure un primer terç de segle apassionant. L’energia creativa es va desenvolupar de forma contínua en múltiples activitats que van convertir la ciutat en una de les més modernes d’Europa amb comparació amb altres de semblants dimensions. Malauradament tot va acabar malament. En un context europeu cada vegada més bel·licós, l’Espanya dels dos bàndols va acabar enfrontant-se en una guerra que va arrossegar a tots i de la qual Palma no va sortir indemne.
L’última part del segle XIX va servir per posar els fonaments del projecte liberal per modernitzar la ciutat a través d’un nou urbanisme que ajudés a créixer la indústria i iniciar l’activitat turística. Tot i la crisi colonial del 98, la recuperació econòmica va ser relativament ràpida i no va comprometre les aspiracions a la modernització de la ciutat.
Per a moltes ciutats espanyoles i europees, l’eliminació de les muralles suposà el debut del seu desenvolupament urbanístic, econòmic i social. Cal recordar que la modernització de les grans ciutats com Barcelona, Madrid, París o Viena, s’havia iniciat a mitjans del segle XIX o fins i tot abans; en canvi, capitals més petites amb centres històrics emmurallats com Lleó, Pamplona, Cadis o Palma, anaven més endarrerides.
Pel que fa a la demografia, el 1900 la població del municipi de Palma arribava a les seixanta-cinc mil persones, mentre que el 1936 ja havia assolit les cent mil. La capital continuava amb la tendència, iniciada al segle XIX, d’absorbir el flux migratori interior. Així, doncs, si el 1900 la ciutat acollia el vint-i-cinc per cent de la població de l’illa, el 1936 arribava al trenta-cinc per cent. Per altra part, a principis del segle XX, la gran majoria dels seixanta-cinc mil habitants del municipi de Palma vivia a la ciutat històrica “dins murades”.
La construcció de la muralla de Palma havia estat lenta i havia afectat moltes generacions, amb el consegüent esforç en inversió pública. Al seu torn, també ho va ser tant la seva demolició com les posteriors actuacions de rehabilitació de les muralles conservades, especialment el front marítim de la ciutat, les quals s’han allargat fins al segle XXI, tal com veurem al llarg del llibre. A més de l’enderrocament de les muralles, els ciutadans de Palma van impulsar moltes altres obres i iniciatives de tota mena. Algunes molt lentes i costoses com les de l’Eixample i d’altres molt més ràpides, com fou la del Passeig de Sagrera que gairebé es féu amb un dia.
Podem dir que durant el primer terç del segle XX, Palma va ser una ciutat en obres. Gràcies a les fotografies de l’època, podem constatar la quantitat d’obres que es van fer a la ciutat, entre les quals destaquen els nombrosos edificis de Gaspar Bennàzar, Lluís Domènech i Montaner, Jaume Alenyar, Francesc Roca o Guillem Reynés, així com les reformes de la Catedral dirigides per Antoni Gaudí, gràcies a la iniciativa i embranzida del bisbe Campins.
L’activitat privada impulsada per homes de negocis, com Alzamora, Sureda, Palmer, Tous, Pensabene, Casasayas, Corbella i tants d’altres, va ser molt intensa. També el sector públic va manifestar una important activitat com el sanejament del clavegueram i la conducció d’aigües, el transport públic, la millora dels habitatges, la millora de les carreteres amb els pobles de l’illa, l’ampliació del port, la creació d’escoles i centres de salut, etc.
Aquesta obra física anava acompanyada d’altres activitats polítiques i socials com fomentar la laïcitat, incorporar la dona en la vida social, laboral i política, modernitzar la vida cultural, impulsar l’associacionisme, impulsar el regionalisme polític amb la consegüent voluntat de descentralitzar el poder, etc. Totes aquestes qüestions esdevingueren claus per al procés de modernització, procés que tingué una trajectòria irregular i no poc accidentada.
En el món de l’economia i el treball, el procés d’industrialització va crear noves relacions laborals i noves situacions de conflicte social que impregnaren la vida ciutadana de Palma i de moltes altres ciutats europees. L’oligarquia observava amb creixent preocupació com un moviment obrer cada vegada més fort i reivindicatiu, reclamava la seva quota de participació i de poder, deixant molt clar que no acceptaria quedar fora dels beneficis del procés modernitzador.
A Espanya, i també a Palma, el bipartidisme pactat anà perdent pes en favor d’altres actors polítics (republicans, regionalistes, socialistes, comunistes i anarquistes, els quals tengueren cada cop més protagonisme social i polític). D’aquesta manera, la vella política va anar deixant pas -de mala gana- a la nova.
Alguns esdeveniments a Espanya van marcar també la vida ciutadana de Palma, sembrant dubtes sobre el procés modernitzador. Un d’aquests esdeveniments va ser la Setmana Tràgica de Barcelona, que va suposar per a molts liberals i conservadors un avís important de què la intolerància i la repressió dels moviments obrers radicals podia acabar amb el seu món econòmic i religiós. Els successos de la Setmana Tràgica van ser molt sentits a Palma. Concretament, la imatge del polític Antoni Maura va sortir molt perjudicada i, al seu torn, la classe dirigent de Palma va començar a pensar que en el procés de la modernització podia conduir a situacions perjudicials pels seus interessos, situacions que, ara ho veien, no havien calculat.
En aquest esperançador i de vegades dramàtic escenari, un mallorquí de la “part forana” – Joan March- anà adquirint un paper protagonista, tant a Mallorca com a Espanya. Entrà a la vida econòmica i social de Ciutat sense demanar permís a les classes dirigents i la seva irrupció significà la ruptura del consens entre les forces conservadores, en aquells moments afeblides per la crisi del Maurisme. En un principi, March volgué controlar a republicans, socialistes i regionalistes, emperò finalment, a l’acceptar la impossibilitat de controlar aquestes forces, decidí fer un gir en la seva estratègia, donant un suport decisiu a la dreta i al seu braç armat, el sector més reaccionari de l’exèrcit, desembocant tot plegat l’Aixecament.
La filosofia econòmica i política de Joan March era oposada al de la burgesia industrial de Palma. A ell no li interessava fer indústria o turisme per modernitzar la ciutat, sinó guanyar diners de la manera més ràpida i menys costosa. Per això va fer en tot moment el que més el convenia, duent endavant els negocis més rendibles que estiguessin al seu abast, fossin legals o il·legals. Amb aquesta actitud esdevingué protagonista indiscutible de la ciutat abans i després de la Guerra Civil.
Durant tot el primer terç del segle XX, les idees regionalistes i nacionalistes anaren creixent paral·lelament a l’augment de la cultura local i la força econòmica de la ciutat i l’illa de Mallorca, influenciats sens dubte pel que passava a Catalunya. El regionalisme va veure com una oportunitat l’arribada de la Segona República, el 1931, tot i que després es va decebre quan les seves expectatives de veure un Estatut d’Autonomia aprovat per les corts espanyoles no foren satisfetes.
Les dificultats de tot el procés modernitzador i les noves idees que l’encapçalaren en un entorn europeu, radicalitzat amb el triomf de la Revolució Russa, feren créixer també la força de la resistència de les idees tradicionals i immobilistes. La ineficàcia en els intents per part de la monarquia d’arbitrar entre els dos blocs, cada cop més allunyats entre sí, va provocar una bretxa social i la política que irremeiablement desembocà tràgicament a la Guerra Civil.
El fracàs dels partits polítics per sortir de la crisi social i institucional, passà per la dictadura de Primo de Rivera, que, si bé en un principi podia semblar a molts un mal menor, en realitat suposà una embranzida que acabaria en l’enfrontament armat. La promesa de regeneracionisme i provisionalitat, no van ser autèntiques i en poc temps Primo de Rivera va eliminar els partits polítics convencionals per, a continuació, organitzar-se mitjançant un nou partit polític, Unió Patriòtica, que en el cas concret de Palma va donar cabuda a membres procedents del Maurisme. Des del 1923 fins a la caiguda de la dictadura el 1930, Palma va tenir cinc batlles, escollits “a dit” entre els membres del partit governamental.
Tot i la dinàmica política autodestructiva que regnava a Espanya, la vida social de Ciutat es va anar obrint a altres formes i costums, sobretot a causa del creixent nombre d’estrangers que la visitaven i dels que s’hi quedaven a viure, especialment en el barri del Terreno.
Tal com retrata Llorenç Villalonga en la seva novel·la Mort de Dama, publicada el 1931, Palma s’havia convertit en una ciutat en la qual convivien el món cosmopolita, de costums molt liberals, i el món tradicional, conservador d’arrels culturals centenàries. Un dels seus personatges -Donya Maria Antònia- exponent de la bona educació ciutadana, diu referint-se a la “colònia estrangera”: “Hem de viure a part de certes persones, perquè tenen costums diferents i no podríem congeniar, però no hem de voler jutjar al proïsme. Bastant tindrem algun dia, amb donar compte a Déu dels nostres propis actes“.
La vida cultural i associativa de Palma va seguir les pautes de molts anys enrere. L’afició dels palmesans per passejar, pel teatre, els toros, el futbol, les bicicletes i els cavalls, varen anar generant nous espais, com ara el velòdrom del “Tirador” amb una cabuda de dues mil persones, el Teatre Lírico, el Passeig Sagrera, el Passeig de la Riba, el canòdrom, el frontó balear, la plaça de toros de 1929, o el cinema Born de 1931. La Segona República va arribar sense avisar. A Palma ho feu amb les alegries i amb recels de la gent, sense l’entusiasme d’altres capitals.
Després de moltes iniciatives positives en el camp de l’urbanisme, la política, la sanitat i l’ensenyament, encapçalades entre d’altres per persones com Alexandre Jaume i Emili Darder, el somni de la modernitat es soterrà definitivament i començà un malson que duraria molts anys.
Revisat per

Nota important: L’autor del text és el col·lectiu “Palma XXI”. La persona que realitza la revisió no té per què coincidir totalment amb les idees que expressa l’autor.
Va estudiar Filosofia i Lletres, especialitat d’Història de l’Art i des de 2002 exerceix la plaça de Cronista de Palma en l’Ajuntament. Des de 2006 escriu articles d’història en el Diario de Mallorca. També ha col·laborat en programes de ràdio i de televisió.
Fonts consultades:
Imatge de la capçalera: Quadre d’Antoni Gelabert de 1903
OBRES DE CONSULTA GENERAL
-
-
-
- Cien Años. Ultima Hora. 1893-1993. Edita Hora Nova SA.
- Diario de Mallorca., Palma Ciutat.
- Dolç, Miquel., Palma a la Gran Enciclopèdia de Mallorca. Promallorca Edicions.S.L. 1995.
- del Hoyo, X. i altres., Palma 1900- 1936. (4 toms). L’evolució de la ciutat a través de la imatge. 2005-2013.
- Janer Manila, Gabriel., La Ciutat de Palma. Ajuntament de Palma 1979.
- Janer, Maria de la Pau i Catany, Toni., Palma de Mallorca. Ed. Lunwerg. Ajuntament de Palma. 2007.
- Mas Quetglas, Joan., Història de la Ciutat de Palma. Editorial Moll. 1998.
- Palma, recull gràfic 1860-1870. L’Abans. Editorial Efados. 2011
- Puig, Valentí., Palma. Ed. Destino.1989.
- Sa Nostra., Cien años de la historia de Baleares. Edit. Salvat. 1982.
- Serra, S. i altres., Diccionari de partits polítics a les IB. IEB
-
-
OBRES ESCRITES PER AUTORS DE L’ÈPOCA
-
-
-
- Bennazar., La reforma de Palma. Arxiu de Palma.
- Cases Lamolla., El nuevo puerto de Palma. 1937
- Escalas Real, Jaume., Guia ilustrada de Mallorca. 1933
- Escalas Real, Jaume., Aquella Ciudad de Palma. 1954.
- Ensenyat Alemany., El ayuntamieno de Palma y la municipalitat de servicios. 1920
- Ferra Perelló, Bartomeu., Ciutat ha seixanta anys. Miquel Font Editor 1996.
- Forteza Oia., L’esdevinidor de la nostra ciutat. Urbanisme minim .1934.
- Forteza, Guillem., L’art de construir les ciutats i la reforma de Palma. Amengual i Muntaner, 1921
- Forteza, Guillem., La urbanitzacio de Palma 1930
- Montaner, Pilar., Memòries. Ajuntament de Palma. 2010.
- Pol, A., Recuerdos de Palma. Editorial Mallorquina, Palma, 1957.
- Pons Fábregues, Benito., La bandera de la ciudad de Mallorca. Est. Tip. de F. Soler Prats, Palma, 1907.
- Rusiñol, Santiago., La illa de la calma.
-
-
URBANISME I ARQUITECTURA
-
-
-
- Guillem Rosselló i altres. I Centenari de l’Enderrocament de les Murades de Palma: 1902-2002. Palma: Ajuntament de Palma. Serveis d’Arxius i Biblioteques, 2004.
- Bennazar, Gaspar., Contractació Municipal Actes del Ple 1901. Pgs: 158, 254,303,338
- Bibiloni, Gabriel., Els carrers de Palma. Toponímia i patrimoni de la ciutat. Palma: GB, 2012.
- Cabellos, Manuel., La Platja de Palma. Evolució històrica i planejament urbà. Ajuntament de Palma. Ed. Documenta Balear.
- Cantarellas, Catalina., Pedro de Alcántara Peña, maestro de obras militares. 1823-1906. Ed. Col.legi d’Arquitectes.1984.
- Especial Ultima hora. El derribo de las murallas. Biblioteca Fundació March.
- El derribo de las murallas de palma. Extracto almudaina 10, 11, 12 y 13 de Agosto de 1902 .
- Ferrà i Martorell, Miquel., El Call de Palma. Palma: Miquel Font, 2004.
- Ferrà i Martorell, Miquel., Palma i l’Islam. Palma: Miquel Font, 2006.
- Fernández Legido, Roberto., Possessions de Palma: història i arquitectura del terme de la ciutat. Palma de Mallorca: J.J de Olañeta, DL 2007
- Fullana, Pere., El bisbe arquitecte. Publicacions Catedral de Mallorca.2015
- Gambús, Mercè i Fullana, Pere (coords)., Campins i Gaudí. Publicacions Catedral de Mallorca. 2015
- Historia del Arrabal de Santa Catalina. Fotos antiguas de Mallorca.
- Ladaira, Dolores., El centro historico de Palma. Pryeo. Coab.
- Ladaria, Dolores., El ensanche de Palma: planteamiento del tema, problemática, construcción y valoración de un nuevo espacio urbano, 1868-1927. Palma: Ajuntament de Palma, 1992.
- Llabrés i altres., Gaudí a la Catedral de Mallorca. Edit. Triangle Postals. 2005
- Mayol, Jaume., L’arquitectura escolar de Guillem Forteza Pinya. Ed. Lleonard Munaner 2011.
- Pla Calvet 1902. Memoria al COAB
- Quetglas, Josep., Les arquitectures de la Casa del Poble de Palma. 1918-1924. Ed. Associació d’Idees. 2015
- Reynes, Guillem i Reynes i Muntaner,Guillem., Un estudiant d’arquitectura retrobat. Edicions Documenta Balear. 2015
- Segui, Miquel., La arquitectura modernista en Baleares. Ed. Caixa d’Estalvis. 1975
- Seguí, Miquel., Propuestas urbanísticas de Gaspar Bennazar. [pdf on-line]
- Seguí, Miquel., Plantamientos teóricos y realización practica del Plan Calvet.
- Terrasa, Xavier., El patrimonio desaparecido de Palma. Madrid: Temporae, 2012.
- Terrasa, Xavier., Ayer y hoy de su patrimonio. Flashback Ediciones. Madrid, 2012.
- Tous, Melià, Juan., Palma a través de la cartografía (1596-1902). Palma: Ajuntament de Palma, 2002.
- Villalonga, J. i Fernandez, R., El terme de Palma. Evolució de la propietat i l’espai. Volum I.
- Zaforteza y Musoles, Diego., La ciudad de Mallorca: ensayo histórico-toponímico. Ed. Facsímil.
-
-
HISTÒRIA I VIDA QUOTIDIANA
-
-
-
- Barceló Crespí, Barceló., Ciutat de Mallorca en el trànsit a la modernitat. Palma: Institut d’Estudis Baleàrics, 1989.
- Bestard, Bartomeu., Cròniques de Palma. Ajuntament de Palma. Servei de Cultura, 2011.
- Bibiloni Rotger, Jordi., Palma, historia del tramvia elèctric.
- Bosch i altres., Festa i cerimònia a Palma. Ajuntament de Palma. Serveis d’Arxius i Biblioteques, Palma, 2003
- Herranz, A. i Muntaner, A.., Santa Catalina, Imatges d’ahir. Miquel Font Editor. 2005.
- Fills il·lustres de Palma. Ajuntament de Palma: Diari de Balears: PromoMallorca, Palma, 2008.
- Itinerarios históricos en las Islas Baleares: 36 rutas culturales clasificadas a lo largo de 8 épocas históricas y más de un centenar de itinerarios. (Inclou: “Palma romana”, “Palma gótica”, “Palma renacentista”, “Patios barrocos de Palma”, “Palma modernista” i “La Guerra Civil en Palma”). Palma: Editora Balear,2009.
- Lucena i altres. Palma Architecture Guide. Col.legi Arquitectes. 1999.
- Llompart Roca, Miquel., Can Weyler. Quaderns d’Arca nº6.
- Mas Quetglas, Joan., Palma amb bicicleta. 7 rutes pel centre històric, la badia i les rodalies. Mallorca: Documenta Balear, 2004.Palma Ciclista: semanario de sport [revista]. 1898-1902. Palma: Tipogràfica B. Rotger.
- Mesquida, Biel., Mallorquins a Barcelona. Ajunt. de Barcelona. 1980.
- Pau Cateura i altres., La Ciutat de Mallorca, 750 anys de govern municipal. Cicle de conferències. Ajuntament de Servei d’Arxius i Biblioteques, Palma, 2000.
- Peiró, Ignacio., El mundo erudito de Gabriel Llabrés Qintana. Ajuntment de Palma 1992.
- Ripoll, Luis., Palma la ciudad de Mallorca. Editorial: Imp. Mossen Alcover, Palma de Mallorca, 1946
- Roca Buades, Ignasi., La ciutat dels records (Palma 1852-1943). Mallorca: Miquel Font, 2006.
- Rossello Bordoy., Els Hostalets d’en Canyelles, un vell barri de Ciutat. Quaderns d’Arca nº7.
- Salas Fuster, Antoni., Palma ahir, Palma avui. Mallorca: Moll, 2008.
- Segui, M. i Morata, J., Las repercusiones del movimiento de la Ciudad jardin en Mallorca. Quaderns d’Arca nº3
- Valero, Gaspar., Itineraris pel centre històric de Palma. Ajuntament de Palma, Palma, 1992.
- Valero, Gaspar., Palma fora porta: itineraris pel terme del municipi de Palma. Ajuntament de Palma, Palma, 2007.
- Vidal Alcover, Jaume., Passejades per ciutat. Ajuntament de Palma, Palma, 1993.
-
-
LITERATURA I ART
-
-
-
- Aguiló, Josep Maria., Crónicas tristes de la ciudad de Palma. Mallorca: Roig i Montserrat, 2004.
- Aldeguer, Daniel., El arte del vidrio en Mallorca y los Gordiola. Ed. Vidrieras Gordiola, 2001.
- Brotons, Mª Magdalena., Escultures de Palma. Ed. El Far de les Crestes. 2000
- Ferrà i Martorell, Miquel., Palma vista pels escriptors. Palma de Mallorca: Miquel Font, 2007.
- Ferra i Martorell, Miquel., Palma vista pels escriptors. Miquel Font Editor. 2007.
- Garrido, Carlos., Palma íntima. Ajuntamet de Palma. Edit. J.J. de Olañeta.
- Janer Manila, Gabriel coord.., Els escriptors balears i la seva producció en català. Govern Balear. 1986
- Julià, Lluïssa., Maria Antonia Salvà. Ajuntament de Palma. 2008.
- Nadal, Antoni., Literatura Obrerista a Mallorca. 1900-1936. Ajuntament de Palma, 1993.
- Oliver, Miquel dels Sants., La Ciutat de Mallorques. Mallorca: Moll, 1987.
- Pardo, Josep Mª et. Alt., Antoni Gelabert. Catàleg raonat. Sa Nostra.
- Pla, Xavier (ed)., El món d’ahir de Joan Estelrich. Universitat de València. 2015
- Peñarrubia Marquès, Isabel., Pilar Montaner i Maturana. Ajuntamet de Palma 2006.
- Rubi, Pilar., Arquitectura modernista a Palma. Editor Lleonard Muntaner. 2015
- Soldevilla, Llorenç., Joan Alcover i Miquel Cosa i Llobera. Classicisme i Modernitat. Generalitat de Catalunya i Govern Balears. 2005.
- Valero, Gaspar., Palma, ciutat de poesia. Ajuntament de Palma, Palma, 1999.
- Valero, Gaspar., Passejada per les llegendes de Palma: itineraris pels mites, les llegendes, les curiositats, les anècdotes i els detalls de la Ciutat de Mallorca. Mallorca: Moll, 2005.
- Vélez, Lea., La cirujana de Palma. Barcelona: Ediciones B, Grupo Zeta, 2014.
- Verdaguer, Mario., La ciudad desvanecida. Palma de Mallorca: Guillermo Canals, 2013.
- Verdaguer, Mario., La isla de oro. Palma de Mallorca: Cort, 1985.
- Villalonga, Llorenç., Mort de Dama.
- Villalonga, Miquel., Miss Giacomini.
-
-
POLITICA I SOCIETAT.
-
-
-
- Alexandre Font, Jaume., Impresiones de un constituyente Edita Lleonard Muntaner. 2011
- Alexandre Font, Jaume., Alexandre Jaume Rosselló. Edita Lleonard Muntaner. 2011
- Company, Arnau., Emili Darder Cànaves. Ajuntament de Palma, 2008.
- Ferrer, Pere., Joan March. Edit. Zeta.2010.
- Ferrer, Pere., Joan March. Els inicis d’un imperi financer. Cort .2000.
- Gabriel P, i altres., Cronologia de Mallorca 1930.39. Randa nº 4. 1976.
- Garriga, Ramón., Joan March i su tiempo. Editorial Planeta. 1976.
- Gracia Alonso, Francisco., El sueño de una generación. Universitat de Barcelona 2006.
- La historia i les històries d’Emaya. EMAYA. 2008
- Marimon, Antoni., Les eleccions del bloc assembleista: un intent frustrat de democratitzar l’Ajuntament de Palma. Randa 77.
- Massot i Muntaner, Josep., La república i la guerra civil a Mallorca. Randa. Curial Barcelona 1976.
- Mir, Gregori., Correspondència de Joan Mascaró. Editorial Moll. 1998.
- Oliver., El caso Maura. Edita Lleonard 1998.
- Pascual, Aina coord.., De la beneficiència a l’estat del benestar. Consell de Mallorca 2011.
- Pascual, Aina i Llabrés, Jaume., Dones i èpoques. Catàleg d’exposició. Govern Balear. 1995
- Rituals i obrers i avalots estudiantils a Mallorca. 1890-1980.
- Serra, Antoni., Gabriel Alomar. Ajuntament de Palma. 1984.
-
-
DOCUMENTALS.
-
-
- El caciquisme. La increïble història de les Illes Balears, IB3 Televisió.
- El caciquisme. La increïble història de les Illes Balears, IB3 Televisió.
-