Entre Einstein y Houellebecq

Entre Einstein y Houellebecq

Entre Einstein y Houellebecq

“No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos”                                                                            Albert Einstein

Ilustración: Toni Salvà.

Mientras estuvimos confinados fue un interrogante común y frecuente si la sociedad saldría mejorada. Hubo respuestas para todos, desde las más naif que tenían claro que el estar encerrados con nosotros mismos nos iba a transformar en seres conscientes y generosos con los demás y el entorno, a las cercanas al nihilismo que presagiaban 0 cambios. Saltó el provocador Houellebecq y puso el dedo en la llaga: “Nada va a cambiar. Va a ser igual o un poco peor”. Los buenistas se rasgaron las mallas mientras hacían yoga y los cínicos ante un plato de mariscos a la manera de un chef con estrellas, se revolvían y ufanos repetían, “¿lo ves? ¡Ya lo decía yo!”

Cuando empezaron a abrirse los primeros resquicios de libertad, volvimos a escuchar la banda sonora habitual de la ciudad, la de los motores en marcha. Los trinos de los pájaros a los que dedicamos loas y odas en el confinamiento quedaban amortiguados, apenas se les escuchaba a lo lejos. Hoy, en la tercera fase y a dos días de la llegada a Baleares de casi 11.000 turistas alemanes, las reservas se han disparado en Alemania. Baten palmas, el Govern, los hoteleros, los trabajadores del sector y los touroperadores que eligieron el archipiélago balear, ¡qué raro!, como campo de pruebas donde echar el cebo para su pesca.

Los que de buena fe creyeron en la recuperación de Mallorca como aquel paraíso que bien le vendieron y bien apreciaron los Robert Graves del mundo olvidaron que su bienestar está íntimamente entrelazado al monocultivo turístico como las partículas del átomo. El campo queda muy bien en fotos vintage colgadas en instagram pero la dura realidad no tiene piedad. No es de extrañar que años atrás el escritor francés eligiera Las partículas elementales para dar título a un retrato de una sociedad con poca esperanza.

Antes de que lleguen los más de diez mil turistas, ya nos encargamos nosotros solitos de echar al traste con los buenos propósitos. ¿Quién no ha vuelto al supermercado y al salir se ha encontrado guantes de plásticos por el suelo en cantidad? O el que ya se acercado a las playas, ¿no se ha topado con una mascarilla entre colillas que acabará en el mar sumándose al mar de plásticos que ahí siguen? 

Los estados cuánticos son muy frágiles y no paramos de experimentar con ellos. Como lo es el Planeta que ha respirado aliviado este tránsito en el que encerrados algunos creyeron que íbamos a mejorar entre cantos de mantras, aplausos en el balcón, poner orden en los armarios, rebuscar en el baúl de los recuerdos las fotografías de cuando éramos jóvenes, apuntarnos a tutoriales de crecimiento personal y a un teletrabajo al que habrá que atar corto si no queremos que se convierta en un nuevo esclavismo laboral. 

Mientras se preparan las compañías de cruceros para volver al puerto de Palma, pienso en Einstein, en que nadie ha entendido, no su teoría de la relatividad sino algo más sencillo, ¿o quizá no?, y es que para resolver problemas hemos de cambiar. Y no hablo de zarandajas como la “nueva normalidad”  porque a la vista salta que es mentira. Todo sigue igual. ¿No, peor? Lo veremos.

P.S. Acabo de escribir este artículo y me entero de la muerte de la actriz Rosa María Sardà a los 78 años, víctima de un cáncer. En su última entrevista el pasado mes de abril le dijo a Jordi Évole algo así: “No saldremos mejores (…) Alguien muy sabio dijo que lo contrario de la pobreza no es la riqueza, sino la justicia. Mientras no haya justicia social, no habrá paz. Y no habrá paz nunca en el mundo”. Rosa María Sardà gracias por tus tablas, por saber estar hasta el final. DEP Rosa María.

4 thoughts on “Entre Einstein y Houellebecq”

  1. María José Arroyo dice:

    Creo que aún es pronto para esa visión negativa. Realmente muchas personas hemos cambiado y hay mucha mas conciencia. Yo creo en el ser humano y en su capacidad de transformarse y transformar el mundo. Si aún no es el momento de esa expansión es seguro que estamos mucho más cerca. Al ser humano le cuesta mucho evolucionar, tiene que vencer muchos miedos, pero lo hará porque estamos aquí para eso, para superar el dolor y el sufrimiento. Al igual que en otro momento de su historia venció el miedo para acercarse al fuego y domesticarlo, lo hará ahora, para vencer esos otros virus, como el individualismo, la competencia o la violencia. Comprenderemos que todos somos uno y todo cambiará. Solo hace falta desearlo con fuerza una mayoría de personas. Y creo que esa masa crítica se está alcanzando.

    1. Lourdes Durán dice:

      Hola María José, gracias por tu reflexión que acabo de ver. Lamentablemente, con el paso del verano, ya ves que mejores no hemos sido….

  2. nessy dice:

    decia Michel —-“El individualismo Hedonista puro, da nacimiento a la ley de la Selva” , ,
    ……dios debe amar profundamente a la idiotas ,, hizo tantos.

    1. Lourdes Durán dice:

      Nessy, idiotas y malvados, la banalidad del mal, qué peligro

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