Las primeras críticas al turismo

Las primeras críticas al turismo

Las primeras críticas al turismo

El Big bang turístico iba a todo gas a los inicios de los años 70. Se expandía por toda la costa de la Bahía de Palma, desde Calvià hasta S’Arenal de Llucmajor y a otros lugares de la isla. Fomento del Turismo seguía su frenética actividad en una serie de frentes sociales e institucionales de todo tipo: impulsaba las asambleas nacionales del turismo; inauguraba el Palau de la Premsa con el nombre de Miquel dels Sants Oliver; celebraba la inauguración del Auditorium con la participación de Von Karajan; fomentaba una plataforma con el Gobernador para poner en marcha la Universidad de Mallorca; apoyaba a la Escuela de Turismo ubicada en el Estudi General y a la nueva Escuela de Turismo del Mediterráneo de los jesuitas; pedía al Ayuntamiento que hiciera a Joan Miró hijo ilustre (1969); se oponía a que CAMPSA hiciera un muelle en la desembocadura del torrent Gros; impulsaba el Parque Nacional marítimo-terrestre del archipiélago de Cabrera con la implicación de Félix Rodríguez de la Fuente, y desarrollaba una cantidad enorme de iniciativas de promoción a través de carteles, documentales, cine o ferias, incluido el apoyo de Joan Miró.

Cartel de Joan Miró sobre Mallorca. 1973.

Durante finales de los años 60 y los primeros 70, se empezaron a ver los riesgos de la industria turística que tan alegremente se había ido creando. En 1973-74, la crisis del petróleo, debida a la guerra del Yom Kippur entre israelitas y árabes, disparó el precio del combustible que repercutió en todo el sector del transporte y acabó afectando al turismo y a la construcción. La situación de crisis hizo emerger y ver con nitidez tres problemas que serán recurrentes hasta hoy: el consumo ilimitado por la industria turística de patrimonio natural y arquitectónico; la rápida transformación hacia la pérdida progresiva de la identidad social y lingüística de los mallorquines; y las nefastas condiciones laborales de la mayoría de los trabajadores de la hotelería, tanto si son residentes de aquí como de los que vienen de fuera.

Estos y otros fenómenos de crítica al turismo que se estaba consolidando, tenían un reflejo y una expansión a través de la literatura que los narradores y escritores mallorquines publicaban. Llorenç Villalonga a su obra Les Fures de 1968, expresa la crisis de la sociedad agraria con la huída del campo mallorquín hacia Palma y la costa, para trabajar en el turismo, poniendo en boca de un campesino que acepta la perversión de un joven del pueblo que hace de “gigoló”: “A Joanet, hablando como habla el inglés y el francés, lo colocaríamos en un hotel y ganaría en quince días lo que tú no ganas en un año” (pág. 68). Más tarde, a su novela de 1974 “Andrea Victrix”, Mallorca se habrá convertido en el año 2050 en Turclub, un club turístico donde los líderes son personas andróginas la misión de los cuales es hacer felices a los visitantes.

Portada de la novela Andrea Victrix de Llorenç Villalonga.

Similar temática trata la novela ganadora del premio Ciudad de Palma de 1968, Els carnissers de Guillem Frontera, de gran popularidad en su tiempo. Frontera expone a través de dos de sus personajes,  Miquel y Coloma, la transformación tan importante que supone el éxito en los negocios turísticos, permitiendo que este matrimonio compre la possessió donde habían trabajado de jóvenes (pág. 118).

En la narración de Cartas a Michael de Janer Manila, su protagonista trabaja como camarero en un hotel de Cas Català, donde conoce otro mundo de valores muy diferentes de los de su familia del barrio de Sa Gerreria de Ciutat. Descubre su sexualidad a través de una relación homosexual con un turista europeo profesor de filosofía, pero también tiene una relación con una mujer turista mayor (a cambio de favores económicos) que su familia sí tolera.

Otra novela de este tema, muy popular por su carga de transgresión de la moral de la época, fue Adolescent de Sal de Biel Mesquida. Para Pilar Arnau, “Mesquida ataca el tradicionalismo, la religiosidad conservadora y la hipocresía moral mediante la figura de la madre, la sobrevaloración del poder del dinero, la especulación turística y la explotación de los trabajadores de la hostelería a través de la figura paternal”.

Estas son algunas muestras de las muchas obras literarias, novela o poesía, que se refieren al trastocamiento social y cultural que el turismo creaba en una sociedad tradicional, conservadora y todavía muy arraigada a la cultura agraria. La mayoría de estos escritores eran de la part forana y, por lo tanto, veían un contraste más grande del que podían ver otros como Villalonga, aunque este era más radical, puesto que su crítica era a todo el nuevo mundo que aparecía.

Estas expresiones literarias también iban acompañadas de críticas periodísticas a la situación desbocada de las nuevas urbanizaciones, como por ejemplo la editorial del Diario de Mallorca, en septiembre de 1971. El DM estaba dirigido en aquellos años por Gaspar Reynés Quintana, hijo del arquitecto Guillem Reynés y muy próximo a la Obra Cultural Balear. Destacamos un fragmento de aquella editorial: “El tema está en la calle. Comentarios, cartas a la prensa, opiniones de expertos y de profanos, dan fe de que se está haciendo mayoritaria la convicción de que estamos destruyendo progresivamente Mallorca”.

Pero la crítica y la defensa de otras maneras y otras propuestas de actuación no eran solo literarias. En 1972 empezó la lucha para proteger la isla de Cabrera. Así lo explicaba Joan Mayol: “Conseguimos llevar a Cabrera a Rodríguez de la Fuente, que se sumó a la causa con entusiasmo. Cabrera salió del olvido y la opción de la protección se planteó públicamente, después de algunos años de trabajo. Se creó el GOB, que mantuvo con firmeza la bandera de la protección de la isla como una de las más claras prioridades.”

Se creó la Comisión de la Conservación de Cabrera ideada e impulsada por Esteva Bardolet con la ayuda de Félix Rodríguez de la Fuente, que en aquellos años tenía un prestigio enorme como conservacionista y una gran influencia dentro del gobierno español. La Comisión se instaló en la sede del Fomento del Turismo gracias al empujón de Esteva Bardolet y el apoyo de toda la Junta presidida por Antoni Garau, interesada en contrarrestar la mala imagen pública de la urbanización excesiva de Mallorca.

A pesar de su defensa del Parque de Cabrera, Fomento de Turismo continuó con campañas agresivas de la promoción turística de Mallorca, como la que vemos en esta imagen:

Un año más tarde, a finales del año 1973, un grupo de aficionados a la ornitología, que habían coincidido en un recuento de buitres, decidieron crear una asociación para el estudio y conservación de las aves. Así, el 1 de diciembre, en el primer piso por encima de Can Frasquet, propiedad de en Pep Casasayas, seis de ellos firmaban el acta fundacional del “Grupo de Ornitología Balear”. Difícilmente podían imaginar la trascendencia que tendría su iniciativa a lo largo de los siguientes 40 años. Sería la entidad líder de la crítica a los excesos del turismo y al uso de los recursos naturales para el crecimiento ilimitado del turismo en Mallorca. Volvemos a escuchar a Joan Mayol, fundador del GOB: “El GOB nacía con tres objetivos: investigar sobre las aves de las Baleares y sus hábitats, divulgar estos conocimientos y proteger la naturaleza. Estas fueron las tres patas de la Asociación, que se complementan y se equilibran entre ellas” (pág. 31 del libro “El nacimiento del GOB. Un recuerdo personal”).

Otra de las luchas ciudadanas importantes se dio a Palma, antes de la muerte de Franco, a raíz de la intención por parte del Ayuntamiento de crear abajo de la Seu, en la explanada de 90.000 m2 ganada al mar a la autopista que se construía, un aparcamiento de autocares y coches para facilitar la llegada de turistas a la ciudad. Debemos tener en cuenta que no había partidos políticos legalizados y que no se esperaba una transición inminente.

El lema de la lucha era “Parque SÍ, Parking NO”, impulsada por personas vinculadas a partidos (como Toni Tarabini), entidades vecinales y ciudadanos de una manera espontánea y un poco caótica. Este lema estuvo complementado con otro algo más duro: “Alcalde cerdo, queremos parque” (en catalán “Batle porc, volem parc”), que aparecía en pintadas por la ciudad. Se hicieron manifestaciones y se recogieron más de 4000 firmas de los vecinos. Finalmente, el aparcamiento no se llevó a cabo y se hizo el Parc de la Mar con un jurado que presidiría Sert, como explicaremos más adelante en otro capítulo ya de la cuarta parte de nuestra Biografía.

Vistas del entorno de la Seu antes que se hiciera el Parc de la Mar. Fons Sebastià Mulet.

En aquellos últimos años de franquismo que vivía Palma se podían dar situaciones completamente opuestas en la concepción de la ciudad. Mientras estallaba la lucha contra el parking bajo la Seu, se acababa de construir un edificio de viviendas por militares, enorme, sobre el Baluard des Príncep, totalmente contrario a las normas de Patrimonio. El edificio fue diseñado por el arquitecto Juan Castañón de Mena en 1966. Castañón sería Ministro del Ejército poco después, entre el 1969 y el 1973, años en que era ejecutado el proyecto. El edificio sería finalmente demolido en 2014.

Vista del Baluard des Príncep con los antiguos bloques de edificios para militares. Fons Sebastià Mulet.

En cuanto a las luchas obreras en el sector turístico, fueron pocas, aisladas y descoordinadas del resto de luchas a la península. Sobre esto, nos dice Josep García en su tesis doctoral: “En comparación con lo que estaba sucediendo en la mayoría de grandes ciudades de España, la conflictividad en Mallorca era ínfima. Ni la creación de cada vez más organizaciones de oposición antifranquista ni la mayor estructuración de las CCOO, ni tampoco la coordinación de la oposición en organismos unitarios, había conseguido aumentar la conflictividad laboral y política en la isla.”

Las luchas estaban impulsadas por una minoría del partido Comunista de España y por religiosos que trabajaban en hostelería, como Jaume Santandreu, Carmel Bonnin, Maria Bonnin, Maena Joan, Antoni Tarabini, Paco Obrador y Sinfo García. Muchos de ellos ocuparán cargos importante en el futuro.

Tenemos que mencionar una reacción minoritaria, pero potente, del gremio de arquitectos, sensibilizados por los abusos cotidianos. Como antecesores, hay que mencionar Gabriel Alomar y Josep Ferragut, y como núcleo activo Antoni Alomar, Damià Sunyer, Manuel Cabellos, Joana Roca, Carlos García-Delgado, Jaume Carbonero y Tomàs Fortuny, puesto que su trabajo a la oficina de información urbanística del Colegio de Arquitectos ayudó a evitar o limitar algunos de los impactos más grandes.

Entre todos, hay que destacar a Josep Ferragut, un gran arquitecto, autor entre muchas obras del polémico edificio de Gesa y de la iglesia de la Porciúncula. Andreu Manresa lo describía así en un artículo en El País el 2015: “Burgués, culto, enriquecido, solitario y ensimismado, ha sido encumbrado en un buen libro, “José Ferragut. El arquitecto”, de su sobrino José Ferragut, la hija de éste, la periodista Mar Ferragut y el analista Jaime J. Ferrer Forés. Es un almacén de información, seleccionada, que explica al singular autor, católico, exigente, raro, con prontos, exmilitar, moderno y clásico. Fue testigo y coautor crítico del boom urbanístico en la costa y del Ensanche de Palma. Vivió la expansión hotelera, una mina de oro”.

Su muerte en 1958, a sus 56 años, nunca fue aclarada, como se explica en el blog creado por su familia: “El valor de su legado profesional quedó empañado durante muchos años por su muerte prematura y trágica, ya que fue asesinado cuando tenía 56 años; un suceso que causó un gran impacto en la Mallorca de la época y que dio suerte a toda clase de rumores, creándose una leyenda de misterio (el asesinato nunca fue resuelto) que provocó que su importante labor como arquitecto quedara en un segundo plano”.

Foto de Josep Ferragut de la web familiar: https://joseferragutpou.com/

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Les primeres crítiques al turisme

Les primeres crítiques al turisme

Les primeres crítiques al turisme

El Big Bang turístic anava a tota marxa als inicis dels anys 70. S’expandia a tota la costa de la Badia de Palma, des de Calvià fins a S’Arenal de Llucmajor i a altres llocs de l’Illa. Foment del Turisme seguia la seva frenètica activitat en un seguit de fronts socials i institucionals de tota mena: impulsava les assemblees nacionals del turisme; inaugurava el Palau de la Premsa amb el nom de Miquel dels Sants Oliver; festejava la inauguració de l’Auditorium amb la participació de Von Karajan; fomentava una plataforma amb el Governador per posar en marxa la Universitat de Mallorca; donava suport a l’Escola de Turisme ubicada a l’Estudi General i a la nova Escola de Turisme del Mediterrani dels jesuïtes; demanava a l’Ajuntament que fes Joan Miró fill il·lustre (1969); s’oposava a què CAMPSA fes un moll a la desembocadura del torrent Gros; impulsava el Parc Nacional marítim-terrestre de l’arxipèlag de Cabrera amb la implicació de Félix Rodríguez de la Fuente, i desenvolupava una quantitat enorme d’iniciatives de promoció a través de cartells, documentals, cinema o fires, inclòs amb el suport de Joan Miró.

Cartell de Joan Miró sobre Mallorca. 1973.

Durant els finals dels anys 60 i els primers 70, es comencen a veure els riscos de la indústria turística que tan alegrement s’havia anat creant. El 1973-74, la crisi del petroli, deguda a la guerra del Yom Kippur entre israelites i àrabs, va disparar el preu del combustible que va repercutí a tot el sector del transport i acabà afectant al turisme i a la construcció. La situació de crisi va fer emergir i veure amb nitidesa tres problemes que seran recurrents fins avui: el consum il·limitat per la indústria turística de patrimoni natural i arquitectònic; la ràpida transformació cap a la pèrdua progressiva de la identitat social i lingüística dels mallorquins; i les nefastes condicions laborals de la majoria dels treballadors de l’hoteleria, tant si són residents d’aquí com dels que vénen de fora.

Aquests i altres fenòmens de crítica al turisme que s’estava consolidant, tenien un reflex i una expansió a través de la literatura que els narradors i escriptors mallorquins publicaven. Llorenç Villalonga a la seva obra Les Fures de 1968, expressa la crisi de la societat agrària amb la fuita del camp mallorquí cap a Palma i la costa, per fer feina en el turisme, posant en boca d’un pagès que accepta la perversió d’un jove del poble que fa de “gigoló”: “En Joanet, parlant com parla l’anglès i el francès, el col·locaríem a un hotel i guanyaria en quinze dies lo que tu no guanyes en un any” (pàg. 68). Més tard, a la seva novel·la de 1974 “Andrea Victrix”, Mallorca s’haurà convertit a l‘any 2050 en Turclub, un club turístic on els líders són persones andrògines la missió dels quals és fer feliços als visitants.

Portada de la novel·la Andrea Victrix de Llorenç Villalonga.

Semblant temàtica tracta la novel·la guanyadora del premi Ciutat de Palma de 1968, Els Carnissers de Guillem Frontera, de gran popularitat en el seu temps. Frontera exposa a través de dos dels seus personatges, en Miquel i na Coloma, la transformació tan important que suposa l’èxit en els negocis turístics, permetent que aquest matrimoni compri la possessió on havien fet feina de joves (pàg. 118).

En la narració de Cartes a Michael de Janer Manila, el seu protagonista fa feina de cambrer en un hotel de Cas Català, on coneix un altre món de valors molt diferents dels de la seva família del barri de Sa Gerreria de Ciutat. Descobreix la seva sexualitat a través d’una relació homosexual amb un turista europeu professor de filosofia, però també té una relació amb una dona turista més gran (a canvi de favors econòmics) que la seva família sí tolera.

Una altra novel·la d’aquest tema, molt popular per la seva càrrega de transgressió de la moral de l’època, va ser Adolescent de Sal de Biel Mesquida. Per Pilar Arnau, “Mesquida ataca el tradicionalisme, la religiositat conservadora i la hipocresia moral mitjançant la figura de la mare, la sobrevaloració del poder dels diners, l’especulació turística i l’explotació dels treballadors de l’hoteleria a través de la figura paternal”.

Aquestes són algunes mostres de les moltes obres literàries, novel·la o poesia, que es refereixen al trasbals social i cultural que el turisme creava en una societat tradicional, conservadora i encara molt arrelada a la cultura agrària. La majoria d’aquests escriptors eren de la part forana i, per tant, veien un contrast més gran del que podien veure altres com Villalonga, encara que aquest era més radical, ja que la seva critica era a tot el nou món que apareixia.

Aquestes expressions literàries també anaven acompanyades de crítiques periodístiques a la situació desbocada de les noves urbanitzacions, com per exemple l’editorial del Diario de Mallorca, en el setembre de 1971. El DM estava dirigit en aquells anys per Gaspar Reynés Quintana, fill de l’arquitecte Guillem Reynés i molt proper a l’Obra Cultural Balear. Destacam un fragment d’aquella editorial: “El tema está en la calle. Comentarios, cartas a la prensa, opiniones de expertos y de profanos, dan fe de que se está haciendo mayoritaria la convicción de que estamos destruyendo progresivamente Mallorca”.

Però la crítica i la defensa d’altres maneres i altres propostes d’actuació no eren només literàries. El 1972 començà la lluita per protegir l’illa de Cabrera. Així ho explicava en Joan Mayol: “Aconseguírem dur a Cabrera en Rodríguez de la Fuente, que es va sumar a la causa amb entusiasme. Cabrera va sortir de l’oblit i l’opció de la protecció es va plantejar públicament, després d’alguns anys de feina. Es va crear el GOB, que mantingué amb fermesa la bandera de la protecció de l’illa com una de les més clares prioritats.”

Es va crear la Comissió de la Conservació de Cabrera ideada i impulsada per Esteva Bardolet amb l’ajuda de Félix Rodríguez de la Fuente, que en aquells anys tenia un prestigi enorme com a conservacionista i una gran influència dins el govern espanyol. La Comissió s’instal·là a la seu del Foment del Turisme gràcies a l’empenta d’Esteva Bardolet i el suport de tota la Junta presidida per Antoni Garau, interessada en contrarestar la mala imatge pública de la urbanització excessiva de Mallorca.

 

Malgrat la seva defensa del Parc de Cabrera, Foment de Turisme va continuar amb campanyes agressives de la promoció turística de Mallorca, com la que veiem en aquesta imatge:

Un any més tard, a finals de l’any 1973, un grup d’aficionats a l’ornitologia, que havien coincidit en un recompte de voltors, decidiren crear una associació per a l’estudi i conservació de les aus. Així, l’1 de desembre, al primer pis per sobre de Can Frasquet, propietat d’en Pep Casasayas, sis d’ells signaven l’acta fundacional del “Grupo de Ornitología Balear”. Difícilment podien imaginar la transcendència que tindria la seva iniciativa al llarg dels següents 40 anys. Seria l’entitat líder de la crítica als excessos del turisme i a l’ús dels recursos naturals pel creixement il·limitat del turisme a Mallorca. Tornam a escoltar a Joan Mayol, fundador del GOB: “El GOB naixia amb tres objectius: investigar sobre les aus de les Balears i els seus hàbitats, divulgar aquests coneixements i protegir la naturalesa. Aquestes varen ser les tres potes de l’Associació, que es complementen i s’equilibren entre elles” (pàg. 31 del llibre “El naixement del GOB. Un record personal”).

Una altra de les lluites ciutadanes importants es va donar a Palma, abans de la mort d’en Franco, arran de la intenció per part de l’Ajuntament de crear a baix de la Seu, a l’esplanada de 90.000 m2 guanyada a la mar per mor de l’autopista que es construïa, un aparcament d’autocars i cotxes per facilitar l’arribada de turistes a la ciutat. Hem de tenir en compte que no hi havia partits polítics legalitzats i que no s’esperava una transició imminent.

El lema de la lluita era “Parc SÍ, Pàrquing NO”, impulsada per persones vinculades a partits (com Toni Tarabini), entitats veïnals i ciutadans d’una manera espontània i una mica caòtica. Aquest lema va estar complementat amb un altre una mica més dur: “Batle porc, volem parc”, que apareixia en pintades per la ciutat. Es varen fer manifestacions i es varen recollir més de quatre-mil firmes dels veïns. Finalment, l’aparcament no es va dur a terme i es va fer el Parc de la Mar amb un jurat que presidiria Sert, com explicarem més endavant a un altre capítol ja de la quarta part de la nostra Biografia.

Vistes de l’entorn de la Seu abans que es fes el Parc de la Mar. Fons Sebastià Mulet.

En aquells darrers anys de franquisme que vivia Palma es podien donar situacions completament oposades en la concepció de la ciutat. Mentre esclatava la lluita contra el pàrquing baix la Seu, s’acabava de construir un edifici d’habitatges per militars, enorme, damunt el Baluard del Príncep, totalment contrari a les normes de Patrimoni. L’edifici va ser dissenyat per l’arquitecte Juan Castañón de Mena el 1966. Castañón seria Ministre de l’Exèrcit poc després, entre el 1969 i el 1973, anys en que era executat el projecte. L’edifici seria finalment demolit l’any 2014.

Vista del Baluard des Príncep amb els antics blocs d’edificis per militars. Font: Sebasità Mulet.

Pel que fa a les lluites obreres en el sector turístic, foren poques, aïllades i descoordinades de la resta de lluites a la península. Sobre això, ens diu Josep Garcia a la seva tesi doctoral: “En comparación con lo que estaba sucediendo en la mayoría de grandes ciudades de España, la conflictividad en Mallorca era ínfima. Ni la creación de cada vez más organizaciones de oposición antifranquista ni la mayor estructuración de las CCOO, ni tampoco la coordinación de la oposición en organismes unitarios, había conseguido aumentar la conflictividad laboral y política en la isla.”

Les lluites estaven impulsades per una minoria del partit Comunista d’Espanya i per religiosos que feien feina a l’hoteleria, com Jaume Santandreu, Carmel Bonnin, Maria Bonnin, Maena Joan, Antoni Tarabini, Paco Obrador i Sinfo García. Molts d’ells ocuparan càrrecs important en el futur.

Hem de mencionar una reacció minoritària, però potent, del gremi d’arquitectes, sensibilitzats pels abusos quotidians. Com a antecessors, cal esmentar Gabriel Alomar i Josep Ferragut, i com a nucli actiu Antoni Alomar, Damià Sunyer, Manuel Cabellos, Joana Roca, Carlos García-Delgado, Jaume Carbonero i Tomàs Fortuny, ja que la seva feina a l’oficina d’informació urbanística del Col·legi d’Arquitectes va ajudar a evitar o limitar alguns dels impactes més grans.

Entre tots, cal destacar a Josep Ferragut, un gran arquitecte, autor entre moltes obres del polèmic edifici de Gesa i de l’església de la Porciúncula. Andreu Manresa el descrivia així a un article en El País el 2015: “Burgués, culto, enriquecido, solitario y ensimismado, ha sido encumbrado en un buen libro, “José Ferragut. El arquitecto”, de su sobrino José Ferragut, la hija de éste, la periodista Mar Ferragut y el analista Jaime J. Ferrer Forés. Es un almacén de información, seleccionada, que explica al singular autor, católico, exigente, raro, con prontos, exmilitar, moderno y clásico. Fue testigo y coautor crítico del boom urbanístico en la costa y del Ensanche de Palma. Vivió la expansión hotelera, una mina de oro”.

La seva mort el 1958 , a 56 anys, mai va ser aclarida, com s’explica al blog creat per la seva família: “El valor de su legado profesional quedó empañado durante muchos años por su muerte prematura y trágica, ya que fue asesinado cuando tenía 56 años; un suceso que causó un gran impacto en la Mallorca de la época y que dio suerte a toda clase de rumores, creándose una leyenda de misterio (el asesinato nunca fue resuelto) que provocó que su importante labor como arquitecto quedara en un segundo plano”.

Foto de Josep Ferragut de la web familiar: https://joseferragutpou.com/

Revisat per

Joan Mayol Serra

Biòleg. Membre fundador del GOB. Vicepresident de Tramuntana XXI. Jubilat fa poc, va ser funcionari de Medi Ambient. Amb una àmplia trajectòria de trescador de la Serra, conservador de la natura, ex polític, aficionat a escriure i olivarer del Pla.

Fonts consultades:

Referències bibliogràfiques

 

Arnau Pilar. Narrativa i Turisme a Mallorca. 1968-1980. Edicions documenta balear. 1999.

Aroca Mohedano, Manuela. Sindicatos y turismo de masas en las Baleares.Del franquismo a la democràcia. http://www.documentabalear.cat/gestor/pdfs/obras/obra715pdf229.pdf

Mayol Joan. El naixement del GOB. Un record personal. Lleonard Muntaner. Editor. 2014.

Simón Pilar. Les muralles de Palma avui. Pag 119 del llibre Centenari de l’enderrocament de les Murades de Palma. 1902-2002.

 

Referències Web

 

1975.Parking en el Parc del Mar

Tesi doctoral sobre Andrea Victryx

Joan Mayol, recordant els 25 anys del Parc de Cabrera.

Nota del GOB recordant els 40 anys de la seva creació.

Primeres lluites obreres i sindicals contra les condicions laborals dels treballadors del sectro turístic.

Paco Obrador recorda Maena Juan.

Lucha sindical hosteleria de Mallorca. Tesis doctoral.

La demolició de l’edifici d’habitatges militars.

Una muerte de novela. Andreu Manresa