La Ciudad Cuántica se traslada de Universo

La Ciudad Cuántica se traslada de Universo

La Ciudad Cuántica se traslada de Universo

Ilustración: Toni Salvá.

Una mujer y un hombre entablan una conversación más allá del tiempo y el espacio. Están separados, están unidos. Eve le pregunta a Adam si es cierto que al separar una partícula entrelazada y alejar ambas partes, una de la otra, en lados opuestos del Universo, ¿alteras o afectas a una, ocurrirá lo mismo con la otra? Él asiente, lo corrobora. Esta historia de amor es el llamado entrelazamiento cuántico. No es magia. Sucede.

Basada en él, inspirada por esta aparente prestidigitación de las partículas, inicié La Ciudad Cuántica en mayo de 2020. En el huracán de la pandemia, aún lastimados por la perplejidad de un encierro global, he lanzado al espacio digital mi manera de mirar lo que tenemos más cerca. He intentado captar, semana tras semana, los átomos que nos conforman, observado lo minúsculo de una ciudad que es Palma pero podría ser cualquier otra. De historia de amor hablo y por eso he andado por esta ciudad pandémica acompañada por el ilustrador Antoni Salvá y el pincel de María Jesús Rincón. Gracias. Gracias también a Palma XXI que acogió nuestros artículos, y en especial, a María Reyero, por su apoyo y sus mimos a estas partículas.

Son 55 los paseos sin mapa, sin GPS, al vacío, de una ciudad nueva para mí porque ha mudado piel, músculo, linfa, órganos, afectada también ella por un virus que cabalga, se disfraza dejándonos atónitos y sí, también cambiados.

He salido enmascarada por la ciudad silente, acompañada por el trino de mirlos y gorriones, he contemplado desde mi ventana el vuelo hipnótico de una pareja de milanas, he olido la tristeza de quien ha perdido todo, hasta lo poco que tenía, por un virus sin piedad, he escuchado las palabras aladas de poetas, el descubrimiento científico que bien narrado es fascinante, lleno de destellos luminosos como el de las estrellas. He visto de cerca agujeros negros y he creído que era el fin hasta que me rescataron las voces milenarias, el verbo sanador, los gestos cotidianos de personas nuevas, o ese amago de abrazo cauto y tierno. He descubierto rayuelas descompuestas, he lanzado mi tiza al encerado para adentrarme en las lindes del miedo, el que da ser un inquilino del metal, dormir al raso solo mecido por cantos de ballenas, maullidos, soliloquios de los que hablan solos. Me he sentado en sillas viejas para ver que lo que se prometía nuevo ha resultado ser una fábula propia de vendedores de humo. Me he convertido en una mala hierba y he salido otro 8-M con el corazón palpitante y desgarrado por que no acaba nunca esta pandemia de odio hacia las mujeres.

Paseante me declaro, y voy de lo minúsculo a ti que eres grande, lectora y lector, seas quien seas. Juntos nos hemos preguntado si en verdad esta Ciudad Cuántica es un reflejo del lugar que habitamos o es el anverso de ese espejo en el que surgen tenderos que chapan comercios, acróbatas de calle, neanderthales dibujantes de palimpsestos en la oscuridad de las cuevas, si hemos aprendido algo o seguimos atados a la costumbre y nos ponemos un parche en el ojo y un tapón en la boca en lugar de decir que no, que no queremos más cruceros, que queremos vivir de otra manera, que la riqueza debe ser distribuida, que tener techo y educación son derechos universales.

Desde aquí y en la humildad de una Ciudad Cuántica que se despide con un hasta pronto, convencida de que la materia no sea crea ni se destruye sino que se transforma, pido en mi carta de navidad más conciencia porque son demasiados los desgarros que estamos viviendo en tan solo un parpadeo en el tiempo. Gracias por acompañarnos en estos caminos por una Ciudad Cuántica, sí, que no es de nadie. Es tuya. Quizá volveremos.

P.S. ¡Felices fiestas, y ojito con el virus. ¡Seamos responsables!

10 thoughts on “La Ciudad Cuántica se traslada de Universo”

  1. Cris dice:

    Qué pena que se acabe este periplo cuántico, lo echaré de menos.

    1. Lourdes dice:

      Gracias Cris por acompañarnos. Haremos más paseos. Eso deseo

  2. María Jiménez Huertas dice:

    Con el corazón desgarrado pero con la esperanza de leerle de nuevo te felicito por la sublime despedida a la Ciudad Cuántica.

    1. Lourdes dice:

      Qué bonitas palabras. Regresaremos de una u otra forma. La lengua no calla

  3. José María dice:

    Cuantico lo siento. Felices fiestas.

    1. Lourdes dice:

      Jajaja…. ese cuantico me ha llegado al corazón. Gracias

  4. Cris Pink dice:

    Gracias Lourdes, Ciudad cuántica, por acogernos en los vuelos de tu capacidad de hacernos ver. Maravillosos escritos con referencias exquisitas…..para leer y re leer. Espero al nuevo espacio, donde podemos seguirte en otros vuelos .

    1. Lourdes dice:

      El camino de estas partículas ha ido encontrando cómplices como tú. Un lujo. Seguiremos. De alguna manera. Besos

  5. Gaspar dice:

    Gràcies, bombonet, per deixar-nos seguir les teves passes per aquests indrets quàntics d’una urb sempre en evolució… Fem-nos una bengaleta quan arribis a un roquissar ignot, des d’on guaitar a un nou món…. Una abraçadassa ben forta i agraïda 🌹❤️🌹

  6. Lourdes dice:

    Ai quina sort tenir un lector com tu!!! Gràcies estimat

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