Palma después de la muerte de Franco
“Antes de dar lectura de las actas anteriores, el Sr. Alcalde dice que este pleno es el primero que se celebra después del cambio histórico registrado en la Jefatura del Estado. Por tanto cree que está en el ánimo de todos el que figure, con toda solemnidad, en el acta, hecho tan transcendental para la vida de todos los españoles. En consecuencia, puestos en pie, demos solemnidad al inicio de este pleno. En primer lugar en memoria, recuerdo y descanso eterno de Francisco Franco, recemos un padrenuestro. (Se reza el padrenuestro). A continuación se da el grito “¡¡¡Francisco Franco!!! ¡¡¡Presente!!!
En segundo lugar, como homenaje y adhesión al nuevo Jefe del Estado S.M. Don Juan Carlos I, pido a todos vosotros gritéis conmigo: ¡Viva el Rey! ¡Arriba España! ¡Viva España! (Estos gritos han sido contestados con verdadero entusiasmo).”
*Acta del Pleno del Ayuntamiento de Palma del 24 de noviembre de 1975. Preside, el alcalde Rafael de la Rosa.
Este inicio del Pleno del Ayuntamiento nos da una idea fidedigna de cuál era el ambiente institucional justo después de la muerte de Franco. Se lloraba su muerte a la manera falangista, mezclando política y religión, al mismo tiempo que se daba por buena la sucesión con el Rey para que no hubiera ningún desorden social o político, con la esperanza de que el legado de Franco no se extinguiese facilmente. También aquel día fue importante para la historia de la ciudad, ya que el Ayuntamiento tomó dos acuerdos por unanimidad. El primero fue ofrecer al Rey el uso de cualquiera de los Palacios de Palma para sus actividades estivales, de manera que se consolidaba, ahora como Rey, su estanci estval en el Palacio de Marivent, como veremos más adelante.
El segundo acuerdo fue modificar el proyecto del Parque del Mar para suprimir el aparcamiento que tanta contestación social había tenido. Se abriría así un nuevo proyecto, -del que hablaremos en el capítulo siguiente- que tendría como presidente del Jurado al arquitecto Sert con el apoyo de Miró.
Los 262.000 ciudadanos que tenía Palma en 1976 vivían la situación política como en toda España, con una mezcla intensa de emociones. Para muchos era incertidumbre y alegría, para otros tristeza y nostalgia. Se veía que el cambio democrático era necesario e imprescindible, pero que no sería nada fácil. Si miramos en perspectiva histórica, el cambio se hizo a gran velocidad. Desde la muerte de Franco en noviembre de 1975, hasta las primeras elecciones municipales pasaron cuatro años y medio. Pero antes, debían pasar una gimcana política llena de incidentes graves.
En Palma la vocación política se desbordó… Las manifestaciones eran frecuentes, así como los mítines, la proliferación de partidos y las cargas policiales. Como nunca, la gente estaba todo el día en la calle. La ciudadanía de Palma debía resolver muchos problemas en un escenario político cambiante, incierto y muy tenso. Según las encuestas del momento, los principales problemas percibidos eran: el paro, la crisis turística, la reivindicación de un estatuto de autonomía y la creación de la Universidad.
Las fuerzas políticas estaban desorganizadas y fragmentadas. La muerte de Franco dividió a los franquistas entre inmobilistas y aperturistas, como bien nos explica Miquel Payeras a su detallado libro sobre la transición política. Los inmobilistas no querían cambiar nada para no traicionar la memoria de Franco. Los aperturistas tenían que hacer un cambio o correr el riesgo de desaparecer del mapa político, arrasados por las izquierdas. Para las izquierdas la línea divisoria estaba entre pragmáticos -liderados por el PSOE-, que querían optar por una reforma democrática moderada, y otros que habían luchado muchos años en la clandestinidad, que querían una ruptura liderada por el PCE.
El día 1 de enero el alcalde Rafael de la Rosa anunció por sorpresa que no sería candidato a las elecciones internas que se debían producir. Paulino Buchens lo sustituyó ganando la votación interna de los regidores. Aunque Buchens era el Jefe de la Falange, no fue considerada una victoria para los aperturistas. No fue el caso de la Diputación, ya que aquí perdieron a manos de Fulgencio Coll de San Simón, y calificado de inmobilista. Siguiendo la costumbre franquista juró el cargo arrodillado.
El primer problema serio que se encontró el nuevo alcalde fue el encierro de trabajadores en paro en la iglesia de Sant Miquel. Se encerraron convocados por CCOO con la tolerancia de parte del obispo, ya que el día anterior fueron desalojados violentamente del edificio del Sindicato Verticl. Ràpidamente se desencadenó una acción de solidaridad por parte de muchos ciudadanos, promovida por la Junta Democrática que presidia el médico Manuel Mora, que pasaron toda la noche delante de la iglesia, donde había la mayoría de militantes de los partidos y sindicatos que formaban la Junta Democrática. Finalmente la policía también los desalojó con violencia a las órdenes del Gobernadr Civil fascista Carlos de Meer.
También en enero de 1976 las fuerzas democráticas de las Islas, las de Cataluña y la de Valencia, se reunían en Cura para reivindicar la amnistía para los presos políticos, las libertades de asociación política y sindical, el derecho de autodeterminación de los pueblos de España y la realización de un Congreso de Cultura Catalana para impulsar la cooficialidad de la lengua catalana.
En aquellos momentos, la Asamblea Democrática de Mallorca aglutinaba a todos los partidos y sindicatos de la oposición democrática, con las ventajas y problemas que esto suponía. Asimismo la resistencia cultural se hacía notar a favor de la lengua catalana y alrededor del Congreso de Cultura Catalana.
En julio de 1976 el Rey Juan Carlos nombró a Adolfo Suárez presidente del Gobierno, un desconocido para la gran mayoría de ciudadanos. En aquellos momentos era Secretario General del Movimiento y sustituyó a Arias Navarro, un franquista radical contrario a cualquier cambio. Pese a esto, Suárez fue considerado un paso atrás para la mayoría de la oposición.
Poco a poco el nuevo presidente se abría camino. En diciembre del 76 Suárez consiguió su primer triunfo, aprobando la ley de Reforma Política para legitimar las futuras elecciones democráticas. Poco después, el 10 de abril, dabba un segundo paso: legalizar el Partido Comunista. Por otro lado, una encuesta del 15 de mayo decía que el 79% de españoles aprobaba a Suárez.
En junio del 77 se realizaron las primeras elecciones generales democráticas desde la República, sin incidentes graves y con la participación del Partido Comunista. Los resultados fueron muy favorables a la UCD que sacó 163.536 votos y 4 diputados, y para el PSOE que sacó 73.534 votos y 2 diputados. En cambio, fueron decepcionantes para el Partido Comunista, que sacó 14.046 voto y ningún diputado.
Por la UCD fueron escogidos para el Congreso, Raimundo Clar Garau, Santiago Rodríguez-Miranda Gómez,, Miquel Duran Pastor y Francesc Garí Mir. Para el Senado Jeroni Albertí y Ramiro Pérez-Maura Herrera. Por el PSOE, fueron elegidos para el Congreso Felix Pons Marques y Emilio Alonso Sarmiento y para el Senado Manuel Mora Esteva. Todos eran hombres y la mayoría de Ciutat, cosa que iría cambiando con el tiempo.
Poco después, el 31 de julio, se constituía la Asamblea de parlamentarios para iniciar la redacción del Estatuto de Autonomía. La aspiración del Estatuto volvía a ser una realidad después de 40 años, del tiempo de la República. Ahora parecía que la reivindicación era más popular, ya que el 29 de octubre hubo una manifestación en la Plaza Mayor de más de 20.000 personas. La Plaza Mayor iba cogiendo el protagonismo en las grandes manifestaciones. Cort quedaba más como un lugar de actos institucionales.
Durante 1978 se redactó la nueva Constitución con un consenso muy amplio y se llevó a referéndum en diciembre de 1978. En may de 1979 se celebraron las elecciones municipales. En Palma sería alcalde Ramón Aguiló, en Barcelona, Narcís Serra y en Madrid, Enrique Tierno Galván. Toda la intensa transformación política se daba en un escenario de crisis económica y de crisis turística importante, como veremos en el capítulo siguiente.
Palma després de la mort de Franco
“Antes de dar lectura de las actas anteriores, el Sr. Alcalde dice que este pleno es el primero que se celebra después del cambio histórico registrado en la Jefatura del Estado. Por tanto cree que está en el ánimo de todos el que figure, con toda solemnidad, en el acta, hecho tan transcendental para la vida de todos los españoles. En consecuencia, puestos en pie, demos solemnidad al inicio de este pleno. En primer lugar en memoria, recuerdo y descanso eterno de Francisco Franco, recemos un padrenuestro. (Se reza el padrenuestro). A continuación se da el grito “¡¡¡Francisco Franco!!! ¡¡¡Presente!!!
En segundo lugar, como homenaje y adhesión al nuevo Jefe del Estado S.M. Don Juan Carlos I, pido a todos vosotros gritéis conmigo: ¡Viva el Rey! ¡Arriba España! ¡Viva España! (Estos gritos han sido contestados con verdadero entusiasmo).”
*Acta del Ple de l’Ajuntament de Palma del 24 de novembre de 1975. Presideix, l’alcalde Rafael de la Rosa.
Aquest inici del Ple de l’Ajuntament ens dóna una idea fidedigna de quin era l’ambient institucional just després de la mort de Franco. Es plorava la seva mort a la manera falangista, mesclant política i religió, al mateix temps que es donava per bona la successió amb el Rei perquè no hi hagués cap desordre social o polític, amb l’esperança que el llegat de Franco no s’extingís fàcilment. També aquell dia va ser important per la història de la ciutat, ja que l’Ajuntament va prendre dos acords per unanimitat. El primer va ser oferir al Rei l’ús del qualsevol dels Palaus de Palma per les seves activitats estivals, de manera que es consolidava, ara com a Rei, la seva estada estival al Palau de Marivent, com veurem més endavant.
El segon acord va ser modificar el projecte del Parc del Mar per tal de suprimir l’aparcament que tanta contestació social havia tengut. S’obriria així un nou projecte, -del que parlarem en el capítol següent- que tendria com a president del Jurat a l’arquitecte Sert amb el suport de Miró.
Els 262.000 ciutadans que tenia Palma el 1976 vivien la situació política com a tota Espanya, amb una mescla intensa d’emocions. Per molts era incertesa i alegria, per altres tristor i nostàlgia. Es veia que el canvi democràtic era necessari i imprescindible, però que no seria gens fàcil. Si miram en perspectiva històrica, el canvi es va fer a una gran velocitat. Des de la mort de Franco el novembre de 1975, fins a les primeres eleccions municipals varen passar quatre anys i mig. Però abans, havien de passar una gimcana política plena d’incidències greus.
A Palma la vocació política es va desbordar. Les manifestacions eren freqüents, així com els mítings, la proliferació de partits i les càrregues policials. Com mai, la gent era tot el dia al carrer. La ciutadania de Palma havia de resoldre molts problemes en un escenari polític canviant, incert i molt tens. Segons les enquestes del moment els principals problemes percebuts eren: l’atur, la crisi turística, la reivindicació d’un estatut d’autonomia i la creació de la Universitat.
Les forces polítiques estaven desorganitzades i fragmentades. La mort de Franco va dividir els franquistes entre immobilistes i aperturistes, com bé ens explica Miquel Payeras al seu detallat llibre sobre la transició política. Els immobilistes no volien canviar res per no trair la memòria de Franco. Els aperturistes havien de fer un canvi o córrer el risc de desaparèixer del mapa polític, arrasats per les esquerres. Per les esquerres la línia divisòria estava entre els pragmàtics -liderats pel PSOE-, que volien optar per una reforma democràtica moderada, i altres que havien lluitat molts d’anys en la clandestinitat, que volien una ruptura liderada pel PCE.
El dia 1 de gener el batle Rafael de la Rosa anuncià per sorpresa que no seria candidat a les eleccions internes que s’havien de produir. Paulino Buchens el va substituir guanyant la votació interna dels regidors. Encara que Buchens era el Cap de Falange, va ser considerada una victòria dels aperturistes. No va ser el cas de la Diputació, ja que aquí varen perdre a mans de Fulgencio Coll de San Simon, i qualificat d’immobilista. Seguint el costum franquista va jurar el càrrec agenollat.
El primer problema seriós que es va trobar el nou batle va ser el tancament de treballadors aturats a l’església de Sant Miquel. Es varen tancar convocats per CCOO amb la tolerància per part del bisbe, ja que el dia anterior varen ser desallotjats violentament de l’edifici del Sindicat Vertical. Tot d’una es va desencadenar una acció de solidaritat per part de molts ciutadans, promoguda per la Junta Democràtica que presidia el metge Manuel Mora, que passaren tota la nit davant l’església, on hi havia la majoria de militants dels partits i sindicats que formaven la Junta Democràtica. Finalment la policia també els va desallotjar amb violència a les ordres del Governador Civil feixista Carlos de Meer.
També el gener de 1976 les forces democràtiques de les Illes, les de Catalunya i la de València, es reunien a Cura per reivindicar l’amnistia pels presos polítics, les llibertats d’associació política i sindical, el dret d’autodeterminació dels pobles d’Espanya i la realització d’un Congrés de Cultura Catalana per impulsar la cooficialitat de la llengua catalana.
En aquells moments, l’Assemblea Democràtica de Mallorca aglutinava tots els partits i sindicats de l’oposició democràtica, amb els avantatges i problemes que això suposava. Així mateix, la resistència cultural es feia notar a favor de la llengua catalana, i entorn del Congrés de Cultura Catalana.
El juliol de 1976 el Rei Joan Carles nomenà a Adolfo Suárez President del Govern, un desconegut per la gran majoria de ciutadans. En aquells moments era Secretario General del Movimiento i va substituir a Arias Navarro, un franquista radical contrari a qualsevol canvi. Tot i així, Suárez va ser considerat una passa enrere per la majoria de l’oposició.
Poc a poc el nou president s’obria camí. El desembre del 76 Suárez va aconseguir el seu primer triomf, aprovant la llei de Reforma Política per legitimar les futures eleccions democràtiques. Poc després, el 10 abril, feia una segona passa: legalitzar el Partit Comunista. Per un altre costat, una enquesta del 15 de maig deia que el 79% d’espanyols aprovava a Suárez.
El juny del 77 es varen realitzar les primeres eleccions generals democràtiques des de la República, sense incidents greus i amb la participació del Partit Comunista. Els resultats foren molt favorables a la UCD que va treure 163.536 vots i 4 diputats, i pel PSOE que en va treure 73.534 vots y 2 diputats. En canvi, varen ser decebedors pel Partit Comunista que va treure 14.046 vots i cap diputat.
Per la UCD foren escollits pel Congrés, Raimundo Clar Garau, Santiago Rodríguez-Miranda Gómez,, Miquel Duran Pastor i Francesc Garí Mir. Pel Senat Jeroni Albertí i Ramiro Pérez-Maura Herrera. Pel PSOE varen ser elegits pel Congrés Felix Pons Marques i Emilio Alonso Sarmiento i pel Senat Manuel Mora Esteva. Tots eren homes i la majoria de Ciutat, cosa que aniria canviant amb el temps.
Poc després, el 31 de juliol, es constituïa l’Assemblea de parlamentaris per iniciar la redacció de l’Estatut d’Autonomia. L’aspiració a l’Estatut tornava a ser una realitat després de 40 anys, del temps de la República. Ara pareixia que la reivindicació era més popular, ja que el 29 d’octubre hi va haver la manifestació a la Plaça Major de més de 20.000 persones. La Plaça Major anava agafant el protagonisme a les grans manifestacions. Cort quedava més com a lloc d’actes institucionals.
Durant el 1978 es va redactar la nova Constitució amb un consens molt ample i es va dur a referèndum el desembre del 1978. El maig del 1979 es varen celebrar les eleccions municipals. A Palma seria batle Ramón Aguiló, a Barcelona Narcís Serra i a Madrid Enrique Tierno Galván. Tota la intensa transformació política es donava en un escenari de crisi econòmica i de crisi turística important, com veurem en el capítol següent.
Revisat per

Llicenciada en Llengua i Literatura Catalana l’any 1978, per la Universitat de les Illes Balears. Va exercir com a professora a diferents instituts de Mallorca. Militant del PCE des de la clandestinitat va ser candidata a les eleccions de 1977. Des de l’any 95 va ocupar diferents càrrecs públics com a Diputada en el Parlament de les Illes legislatura de 1995-99 a l’Ajuntament de Palma 1999-2003, sempre lligada a iniciatives feministes, fou directora de l’Institut Balear de la Dona 2007-2011. Des del 2011 realitza diverses tasques de voluntariat amb les Fundacions Darder Mascaró, a la vegada que segueix col·laborant amb l’Obra Cultural Balear.
Fonts consultades:
Referències bibliogràfiques
Company, Arnau i Del Hoyo, Xavier. Palma 1936-83. L’evolució de la ciutat a través de la imatge. Institut d’Estudis Baleàrics.
Serra S. i altres. Cronologia de les Illes Balears del Segle XX. Centre d’Estudis i Documentació Contemporània. UIB
Marimon Antoni i Serra Sebastià..Simposium. La transició a les Illes Balears. Edita Institut d’Estudis Balearics.
Payeras Miquel, Dirctor. Memòria viva. Mallorca des de la mort de Franci fins avui (1975 – 1995). 1995. Palma Promallorca.
Payeras Miquel. Les utopies esvaïdes. Crònica política de la transició democràtica a les illes Balears. 1974-1978. Edicions Cort. 1992.
Referencies en pàgines web
• Sobre el tancament de treballadors a l’Església San Miquel.
Aturats i lluita antifranquista. El tancament a l’església de Sant Miquel (gener de 1976)
• Ib3, documental sobre la Transició
https://ib3.org/illesentransicio?pl=1&cont=b44cdd62-334f-412c-adf2-5e85807f0871
• NODO sobre el referèndum de la Constitució.
http://www.rtve.es/alacarta/videos/fue-noticia-en-el-archivo-de-rtve/no-do-referendum-constitucion-1978/2357007/
• Article de Miquel Payeras sobre la divisió de les forces democràtiques.
https://www.eltemps.cat/article/28/les-assemblees-fracassades-de-les-illes/
• Sobre el debat entre Reforma o Ruptura.
https://es.wikipedia.org/wiki/Reforma_o_ruptura
• Sobre la Llei d’Amnistia.
https://www.google.com/search?client=firefox-b-d&q=ley+de+amnistia
Imatge de capçalera: Manifestació al carrer dels Oms, amb Ramon Aguiló i Fèlix Pons, entre d’altres. Fons Rul·lan. Arxiu del So i de la Ia Imatge de Mallorca.
