Gaspar Bennazar lidera la revolución arquitectónica y urbanística de Palma
En un espacio tan limitado como este, es imposible describir lo que representó para Palma Gaspar Bennazar. Durante más de 35 años que duró su carrera profesional, tuvo una vertiente privada y otra pública, no exenta de contenido político importante en la construcción de la ciudad.
El detalle de la vida y obra de G. Bennazar está bien presentado en un excelente libro que ha escrito su nieta, Maribel Bennazar. Aun así queremos hacer algunas observaciones para facilitar la comprensión de la obra de Bennazar y situarla en la historia de Ciudad.
Gaspar Bennazar fue el arquitecto municipal desde 1901 responsable de gestionar el derribo de la muralla y llevar adelante la aplicación del Plan del Ensanche. Nacido en Palma en 1869, fue contemporáneo de un conjunto de personajes que lideraron el paso de una ciudad antigua del siglo XIX a una ciudad moderna y liberal del siglo XX.
Bennazar compartió muy estrechamente el proyecto modernizador de la ciudad con Miguel de los S. Oliver, que era su cuñado, pero también con otros como Eusebio Estada, al que consideraba su maestro y la persona más calificada y comprometida con la mejora de la ciudad. Personajes como Enrique y Bernat Alzamora, Antoni Gelabert, Antoni Maura, Alexandre Rosselló, Antoni M. Alcover, Joan Alcover, Pere Joan Campins, Gabriel Alomar, Francisco Roca, Guillermo Reynes, Jaume Alenyar, Mª Antonia Salvá, Pilar Montaner, Francisco Palmer, Maria Mut, Manuel Salas, Valeriano Weyler, Josep Tous, Bernat Calvet, Pedro Garau, Guillem Forteza, entre otros, compartieron con él ilusiones y proyectos de Palma , algunas veces con intensos debates y sinsabores.
Bennazar fue sin duda el más destacado entre los destacados de finales y principios de siglo. Su obra pública y privada fue excepcional y su presencia en la vida ciudadana era intensa. Por eso se le conocía popularmente como “S’Arquitecte”. Murió en 1933 en Barcelona y, como la mayoría de compañeros de su tiempo, no llegó a vivir la guerra civil. El destino les ahorró ver cómo muchos de sus sueños se iban a pique. Con ellos también se acabaría un esfuerzo colectivo sin precedentes en Ciudad.
Políticamente quería situarse a distancia de los conflictos entre las diferentes corrientes liberales y conservadoras, pero sin duda estaba vinculado por filosofía y por familia al maurismo, tan dominante en la ciudad de Palma de principios del XX. Esta vinculación ideológica le provocó algunos enfrentamientos y rencillas con el regionalismo, liderado entre otros por Guillem Forteza, arquitecto y político, crítico con la obra de Bennazar. Sobre estos debates y la figura de Guillem Forteza en la construcción de la ciudad moderna, hablaremos más adelante. Ahora nos centraremos en la obra de Bennazar en los primeros 20 años del siglo XX.
Como hemos dicho, fue el encargado de hacer viable el derribo de la muralla, junto con Jaume Aleñar, Eusebi Estada y otros, y hacer crecer la nueva ciudad en el ensanche que había dibujado Calvet.
En cuanto al trabajo privado, compatible en aquellos momentos con la tarea pública, fue el arquitecto preferido de la nueva burguesía que se iba consolidando con el crecimiento industrial y turístico de la ciudad, así como también de algunos “indianos “, personas que se habían hecho ricas en las” américas “. Para más detalle de quien eran los “patricios” de Palma que encargaban obras al “Arquitecte”, consulte el segundo tomo del libro de Maribel Bennazar.
De la cantidad enorme de obra pública que hizo, nos referiremos a una pequeña parte que, para nosotros, tiene una significación especial. Hablamos del derribo de la muralla que, por su complejidad y dimensiones, fue seguramente el proyecto que le dio más dolores de cabeza. En ese proceso destacaremos dos iniciativas. Una fue la creación del Paseo Sagrera “en una noche”, debido a la necesidad de tener el espacio de delante la Lonja bien ordenado con motivo de la feria agrícola que se había de celebrar. El otro fue el derribo, también en una noche, de la Puerta de Santa Margalida. Un derribo que creó un debate importante en la ciudad ya que no se supo exactamente cómo había sido y quién era el responsable.
El derribo de la puerta de Santa Margarita era defendido por Eusebi Estada para mejorar el acceso y salida de la Ciudad. Se dice que se dinamitó en una noche y, al día siguiente, la brigada municipal dirigida por Bennazar la terminó de deshacer. Era la puerta de origen islámico por donde se cree que entró Jaume I. Incluso el Rey de España envió un telegrama al Alcalde de Palma para mostrarle su indignación.
Respecto a la adaptación de la ciudad a las nuevas necesidades de movilidad, transporte y al turismo, el proyecto de Bennazar recoge muchas ideas que bullían ya en aquel tiempo. Ideas como la de urbanizar mejor el barrio del Terreno e integrar el castillo de Bellver en la ciudad, fueron realizadas parcialmente en las próximas décadas. Otras, como las de los jardines frente a la parte de ciudad que daba al puerto de pasajeros, no se llevaron a cabo, aunque sí se hicieron los jardines de S’Hort del Rey.
El proyecto de Bennazar para Palma aprobado por el Ayuntamiento en 1918, y en parte sustentado en un anterior de Jaume Aleñar de 1912, nos da una idea de la visión de la modernización de la ciudad que tenía la mayoría de las personas influyentes de aquellos momentos. Ideas que irían haciendo camino de manera desigual hasta 1936.
Estas ideas eran una mezcla de diferentes proyectos que venían de Europa. Uno era el concepto de “cirugía urbana” que los urbanistas -desde Haussmann en Paris- defendían como la mejor manera de actuar en los centros históricos. Otra era la de construir ciudades “Jardín” junto al mar. Esta fue una de las que estaba detrás de la fantasía creativa de Bennazar, cuando hizo la propuesta para una ciudad “olímpica” en el Arenal, o participando en la puesta en marcha de la Ciudad Jardín en 1920.
Como se ve en la imagen adjunta, estas propuestas quedaban plasmadas en los planos que el Ayuntamiento aprobó .Ahora, tras más de 100 años, podemos decir que por la falta de recursos y la extrema dificultad de gestión, el Plan de 1918 sólo se ejecutó en un trozo pequeño del centro, la actual calle de la Constitución, calle que concentra dos edificios muy interesantes de Bennazar, el conocido por Can Caubet, donde en los años 50 se situaría el famoso bar Formentor, y el edificio conocido como el de la Telefónica. Al lado, está el edificio de la Delegación de Gobierno, obra del arquitecto Francesc Roca.
El modernismo, un tanto ecléctico, influido por los arquitectos catalanes y también por los de la escuela de Viena, era el estilo arquitectónico que dominaba los nuevos edificios más importantes que se hacían en los primeros años del siglo XX en Palma . Básicamente eran cuatro los arquitectos responsables: Francesc Roca, Guillem Reynés, arquitecto de la Diputación, Jaume Aleñar y Gaspar Bennazar, arquitectos municipales. Dejamos aparte la obra de Gaudí en la Catedral, a la que también le dedicaremos una parte más adelante, al ser ésta una intervención específica y un poco alejada de la obra arquitectónica de la Palma de aquellos tiempos.
El modernismo vino de la mano de los primeros edificios turísticos y de ocio importantes, como el Gran hotel, del que ya hemos hablado, el hotel Alhambra, el Teatro Lírico, y el primer hotel en la orilla del mar, el Príncipe Alfonso de Cala Mayor, los tres obra de Bennazar. También se construyeron en el centro de la ciudad antigua otros edificios con funciones diferentes, como los de Can Casassayas, los almacenes del Águila, el edificio de Sa Nostra en la plaza de San Francisco, Can Corbella, Can Barceló, Can Forteza Rey, y muchos otros.
El centro de la ciudad seguía siendo el principal atractivo para los inversores y arquitectos a la hora de hacer nuevas casas. Aun así, el Ensanche empezaba a ver los primeros edificios de la nueva modernidad. Las avenidas era nuestro “Ringstrasse” y allí se le construyeron bastantes. Can Segura, de Francesc Roca, en la avenida del Conde de Sallent, de estilo modernista, fue seguramente la casa privada más importante que se edificó en las nuevas avenidas surgidas del derribo de las murallas.
Por otra parte, el primer edificio público importante que se construyó fue el Instituto Ramon Llull en 1914, en la actual Avenida de Portugal nº2, según proyecto del arquitecto Tomas Gómez Acebo. Mas adelante, en la avenida Joan March, se situaba Can Mir, un edificio modernista que era un almacén para guardar productos que llegaban a la estación de ferrocarril de la plaza de España. Más tarde, en 1936, se hizo tristemente famoso porque fue utilizado como prisión donde se encerraron a los presos políticos durante el levantamiento franquista. Fue derribado en los años 40 y ahora está el edificio que se conoce como el cine Augusta.
En el Eixample, Bennazar hizo varios edificios muy importantes, como el Matadero, la Plaza de Toros y la residencia de personas mayores conocida como las Hermanitas de los Pobres.
Seguramente el espacio donde Bennazar realizó más obras a lo largo de su vida fue la columna vertebral que atraviesa la ciudad por la Rambla y el Born, lo que demuestra la importancia que le daban los inversores hace cien años, y que le siguen dando ahora. El más conocido de estos edificios es el del cine Born de 1931, hoy sede de Zara. Pero en este eje urbano construyó muchos otros, como los mencionados del Teatro Lírico y Hotel Alhambra, Can Salas, Can Mulet, la Telefónica, Can Coll, Can Planas, Can O’Ryan, Can Ribas, Can Caubet, La Protectora, Can Escarrer y Can Rotleu , todos ellos a poca distancia del Born.
Los edificios puramente modernistas terminarán de construirse entorno a 1920 con la construcción del Gran Hotel Alhambra y la reforma del Circulo Mallorquín, sobre un proyecto de 1899 hecho por Miquel Madorell. Después aparecerá el racionalismo, que durará más tiempo. Esta caída del interés por el modernismo se explica en parte porque el novecentismo pasará a dominar el gusto de los barceloneses y el modernismo tomará el nombre de la época del “mal gusto”.
Gaspar Bennazar lidera la revolució arquitectònica i urbanística de Palma
En un espai tan limitat com aquest és impossible descriure el que va representar per Palma Gaspar Bennazar. Durant més de 35 anys que va durar la seva carrera professional, va tenir una vessant pública i una privada, no absenta de contingut polític important dins la construcció de la ciutat.
El detall de la vida i obra de G. Bennazar està ben presentat en un excel·lent llibre que ha escrit la seva néta, Maribel Bennazar. Així i tot volem fer algunes observacions per facilitar la comprensió de l’obra de Bennazar i situar-la en la història de Ciutat.
Gaspar Bennazar fou l’arquitecte municipal des de 1901, responsable de gestionar l’enderrocament de la murada i dur endavant l’aplicació del Pla de l’Eixample. Nascut a Palma el 1869 , va ser contemporani d’un conjunt de personatges que varen liderar el pas d’una ciutat antiga del segle XIX a una ciutat moderna i liberal del segle XX.
Bennazar va compartir molt estretament el projecte modernitzador de la ciutat amb persones com Miquel dels S. Oliver, del qual era cunyat, però també amb altres com Eusebi Estada, al qual considerava el seu mestre i la persona més qualificada i compromesa amb la millora de la ciutat. Personatges com Enric i Bernat Alzamora, Antoni Gelabert, Antoni Maura, Alexandre Rosselló, Antoni M. Alcover, Joan Alcover, Pere Joan Campins, Gabriel Alomar, Francesc Roca, Guillem Reynes, Jaume Alenyar, Mª Antònia Salvà, Pilar Montaner, Francesc Palmer, Maria Mut, Manuel Salas, Valeriano Weyler, Josep Tous, Bernat Calvet, Pedro Garau, Guillem Forteza, entre d’altres, compartiren amb ell il·lusions i projectes de Ciutat, algunes vegades amb intensos debats.
Bennazar va ser sens dubte el més destacat entre els destacats de finals i principis de segle. La seva obra publica i privada va ser excepcional i la seva presència a la vida ciutadana era intensa. Per això se’l coneixia com “S’Arquitecte”. Va morir el 1933 a Barcelona i, com la majoria de companys del seu temps, no arribà a viure la guerra civil. El destí els va estalviar veure com molts dels seus somnis se n’anaven a norris. Amb ells també s’acabarà un esforç col·lectiu sense precedents a Ciutat.
Políticament volia situar-se a distància dels conflictes entre els diferents corrents liberals i conservadors, però sens dubte estava vinculat per filosofia i per família al maurisme, tan dominant a la ciutat de Palma de principis del XX. Aquesta vinculació ideològica li va provocar algunes encontrades i picabaralles amb el regionalisme, liderat entre d’altres per Guillem Forteza, arquitecte i polític, crític amb l’obra de Bennazar. Sobre aquests debats i la figura de Guillem Forteza en la construcció de la ciutat moderna, en parlarem més endavant . Ara ens centrarem en l’obra de Bennazar en els primers 20 anys del segle XX.
Com hem dit, va ser l’encarregat de fer viable l’enderrocament de la murada, juntament amb Jaume Aleñar, Eusebi Estada i altres, i fer créixer la nova ciutat a l’Eixample que havia dibuixat Calvet.
Pel que fa a la feina privada, compatible en aquells moments amb la tasca pública, va ser l’arquitecte preferit de la nova burgesia que s’anava consolidant amb el creixement industrial i turístic de la ciutat, així com d’alguns “indianos”, persones que s’havien fet riques a les “amèriques”. Per més detall de qui eren els “patricis” de Palma que encarregaven obra a “ S’Arquitecte”, consultau el segon tom del llibre de Maribel Bennazar.
De la quantitat enorme d’obra pública que va fer, ens referirem a una petita part que, per nosaltres, té una significació especial. Parlam de l’enderrocament de la murada que, per a la seva complexitat i dimensions, va ser segurament el projecte que li va donar més mal de caps. En aquell procés destacarem dues iniciatives. Una va ser la creació del Passeig Sagrera “en una nit”, a causa de a la necessitat de tenir l’espai de davant la Llotja ben endreçat amb motiu de la fira agrícola que s’hi havia de celebrar. L’altre va ser l’enderrocament, també en una nit, de la Porta de Santa Margalida. Un enderrocament que va crear un debat important a Ciutat, ja que no es va saber exactament com havia estat i qui n’era el responsable.
L’enderrocament de la porta de Santa Margalida era defensat per Eusebi Estada per tal de millorar l’accés i sortida de la Ciutat. Es diu que es va dinamitar en una nit i, l’endemà, la brigada municipal dirigida per Bennazar la va acabar de desfer. Era la porta d’origen islàmic, d’allà on es creu que va entrar Jaume I. Fins i tot el Rei d’Espanya va enviar un telegrama al Batlle de Palma per mostrar-li la seva indignació.
Respecte a l’adaptació de la ciutat a les noves necessitats de l’automòbil i del turisme, el projecte de Bennazar recull moltes idees que bullien ja en aquell temps. Idees com la d’urbanitzar millor el barri del Terreno i integrar el castell de Bellver a la ciutat van ser realitzades parcialment en les dècades vinents. Algunes, com les dels jardins davant la part de ciutat que donava al port de passatgers, no es varen dur a terme, encara que si que es varen fer els jardins de S’Hort del Rei.
El projecte de Bennazar per Palma aprovat per l’Ajuntament el 1918, i en part sustentat en un anterior de Jaume Aleñar del 1912, ens dóna una idea de la visió de la modernització de la ciutat que tenia la majoria de les persones influents d’aquells moments. Idees que anirien fent camí de manera desigual fins al 1936. Aquestes idees eren una mescla de diferents projectes que venien d’Europa. Una era el concepte de “cirurgia urbana” que els urbanistes -des de Haussmann a París- defensaven com la millor manera d’actuar en els centres històrics. Una altra era la de construir ciutats “Jardí” al costat de la mar. Aquesta va ser una de les que estava darrere la fantasia creativa de Bennazar , quan va fer la proposta per una ciutat “olímpica” a l’Arenal, o participant en la posada en marxa de la Ciutat Jardí el 1920. Com es veu en la imatge adjunta, aquestes propostes quedaven plasmades en els plànols que l’Ajuntament aprovà.
Ara, després de més de 100 anys, podem dir que, per la manca de recursos i l’extrema dificultat de gestió, el Pla de 1918 només es va executar en un tros petit del centre, l’actual carrer de la Constitució, carrer que concentra dos edificis molt interessants de Bennazar, el conegut per Can Caubet, on als anys 50 s’hi situaria el famós bar Formentor, i l’edifici conegut com el de la Telefònica. Al costat, hi ha l’edifici de la Delegació de Govern, obra de l’arquitecte Francesc Roca.
El modernisme, una mica eclèctic, influït pels arquitectes catalans i també pels de l’escola de Viena, era l’estil arquitectònic que dominava els nous edificis més importants que es feien en els primers anys del segle XX a Ciutat. Bàsicament eren quatre els arquitectes responsables: Francesc Roca, Guillem Reynés, arquitecte de la Diputació, Jaume Aleñar i Gaspar Bennazar, arquitectes municipals. Deixam a part l’obra de Gaudí a la Seu, a la qual també li dedicarem una part més endavant, en ser aquesta una intervenció específica i una mica allunyada de l’obra arquitectònica de la Palma d’aquells temps.
El modernisme vengué de la mà dels primers edificis turístics i d’oci importants, com el Gran Hotel, del que ja hem parlat, l’hotel Alhambra, el Teatre Líric, i el primer hotel a la vora del mar, el Príncipe Alfonso de Cala Major, tots tres obra de Bennazar. També es varen construir al centre de la ciutat antiga altres edificis de funcions diferents, com els de Can Casassayas, els magatzems de l’Àguila, l’edifici de Sa Nostra a la plaça de sant Francesc, Can Corbella, Can Barceló, Can Forteza Rei, i molts d’altres.
El centre de la ciutat seguia essent el principal atractiu pels inversors i arquitectes a l’hora de fer noves cases. Així i tot, l’Eixample començava a veure els primers edificis de la nova modernitat. Les avingudes era el nostre “ringstrasse” i allà se n’hi construïren bastants. Can Segura, de Francesc Roca, a l’avinguda del Comte de Sallent, d’estil modernista, va ser segurament la casa privada més important que es va edificar a les noves avingudes sorgides de l’enderrocament de les murades. D’altra banda, el primer edifici públic important que es va construir va ser l’Institut Ramon Llull el 1914, a l’actual Avinguda de Portugal nº2, segons projecte de l’arquitecte Tomas Gomez Acebo.
Més endavant, a l’avinguda Joan March, s’hi situava Can Mir, un edifici modernista que era un magatzem per guardar productes que arribaven a l’estació de ferrocarril de la plaça d’Espanya. Més tard, el 1936, es va fer tristament famós perquè fou utilitzat com a presó on es tancaren els presos polítics durant l’aixecament franquista. Fou enderrocat als anys 40 i ara hi ha l’edifici que es coneix com el cine Augusta. A l’Eixample, Bennazar hi va fer diversos edificis molt importants, com l’Escorxador, la Plaça de Toros i la residència de persones majors coneguda com les Hermanitas de los Pobres.
Segurament l’espai on Bennazar va realitzar més obres al llarg de la seva vida va ser la columna vertebral que travessa la ciutat per la Rambla i el Born, la qual cosa demostra la importància que li donaven els inversors fa cent anys, i que li segueixen donant ara. El més conegut d’aquests edificis és el del cine Born de 1931, avui seu de Zara. Però n’hi va construir molts d’altres, com els esmentats del Teatre Líric i Hotel Alhambra, Can Salas, Can Mulet, la Telefònica, Can Coll, Can Planas, Can O’Ryan, Can Ribas, Can Caubet, La Protectora, Can Escarrer i Can Rotleu, tots ells a poca distància del Born.
Els edificis purament modernistes s’acabaran de construir entorn de 1920 amb la construcció del Gran Hotel Alhambra i la reforma del Circulo Mallorquín, sobre un projecte de 1899 fet per Miquel Madorell. Després apareixerà el racionalisme, que durarà més temps. Aquesta caiguda de l’interès pel modernisme s’explica perquè el noucentisme passarà a dominar el gust dels barcelonins i el modernisme prendrà el nom de l’època del “mal gust”.
Revisat per

Nota important: l’autor del text és el col·lectiu “Palma XXI”. La persona que fa la revisió no té per què coincidir totalment amb les idees que expressi l’autor.
Arquitecte (1971), Escola de Barcelona. Professor de composició i projectes a l’Escola d’Arquitectura de Barcelona (1972-1979). Premis als concursos: Parc de la Mar, Plaça Institut, Parc Bit i altres. Premi Ciutat de Palma “Guillem Sagrera” (2003). Premi a la trajectòria professional, Col·legi d’Arquitectes (2014). Projectes i obres de reforma i rehabilitació a edificis BIC i catalogats: La Llotja, Museu de Mallorca, s’Escorxador, Col·legi d’Arquitectes (Ca la Torre), Col·legi de Notaris, Sant Bonaventura (Llucmajor), La Fortalesa i altres.
Fonts consultades:
Referències bibliogràfiques
- Aleñar Jaume : Anteproyecto de Reforma de Palma. Tipo-litografía de Amengual
y Muntaner. Palma - Bennazar Maribel Gaspar Bennazar Moner. Toms I i II. 2017. Edició de M. Bennazar. Cabellos Manuel. La Platja de Palma . Edicions Documenta Balear. 2016.
- Lucena Martin, et alt. Guia d’arquitectura de Palma. 1999. Col·legi Arquitectes.
- Reynés Guillem. Un estudiant d’arquitectura retrobat. Documenta Balear. 2015.
- Seguí Miquel . PROPUESTAS URBANÍSTICAS DE GASPAR BENNAZAR . http://ibdigital.uib.cat/greenstone/collect/bsalArticles/index/assoc/BSAL_198/1v38p475.dir/BSAL_1981v38p475.pdf
Referències en pàgines web
Evoluciones de los planes urbanísticos
Mosaic, Documental sobre Bennazar
http://arquitectobennazar.es/Aquitecto_Bennazar/Mapas.html
Blog sobre el Teatre Liric http://fotosantiguasdemallorca.blogspot.com.es/2011/05/el-antiguo-teatro-lirico-de-palma.html
Sobre Miquel Ferrà
https://ultimahora.es/vips/quien-es-quien/2010/09/25/1462/francesc-llado-miquel-ferra-fue-una-persona-extremadamente-civica.html
Sobre Lluís Nicolau d’Olwer
http://opinion.informador.com.mx/Rotonda/2012/07/27/homenaje-a-palma-guillen/
Sobre la zona del Born als anys 20
http://fotosantiguasdemallorca.blogspot.com.es/2012/07/la-plaza-de-la-reina-y-el-paseo-del.html
