El boom turístico gobernado por el franquismo de Palma
¿Quién mandaba en Palma en los 60…? Mandaba Franco. Una muestra de su poder fue el acto que se hizo en la plaza de Cort con motivo de su visita. En aquel discurso, emotivo y paternal, seguido por miles de personas eufóricas, que hizo en el balcón del Ayuntamiento en su segunda visita a Palma como Jefe de Estado el año 1960:
“Siento el no poder, como antaño, perderme en el encanto de vuestras calles, contemplar vuestros monumentos, visitar vuestras calas y playas doradas; pero, en fin, el ser Jefe del Estado es casi no ser persona, es ser el servidor de los demás, el centinela sin relevo, el esclavo del deber. En este sentido espero algún día tener la felicidad de venirme de incógnito por vuestras costas, de poder estrechar nuevamente vuestras manos, de hablar con los amigos y dejar aquí, de nuevo, un pedazo de mi corazón. ¡Arriba España!” (Los aplausos de la multitud duranron mucho tiempo). Franco nunca – que sepamos – cumplió su deseo de volver de incógnito a Palma, aunque sí lo hizo a través del cine con la película “Franco ese hombre” (1964).
¿Quién mandaba en Palma en los 60…? Mandaba Franco. Una muestra de su poder fue el acto que se hizo en la plaza de Cort con motivo de su visita. En aquel discurso, emotivo y paternal, seguido por miles de personas eufóricas, que hizo en el balcón del Ayuntamiento en su segunda visita a Palma como Jefe de Estado el año 1960:
“Siento el no poder, como antaño, perderme en el encanto de vuestras calles, contemplar vuestros monumentos, visitar vuestras calas y playas doradas; pero, en fin, el ser Jefe del Estado es casi no ser persona, es ser el servidor de los demás, el centinela sin relevo, el esclavo del deber. En este sentido espero algún día tener la felicidad de venirme de incógnito por vuestras costas, de poder estrechar nuevamente vuestras manos, de hablar con los amigos y dejar aquí, de nuevo, un pedazo de mi corazón. ¡Arriba España!” (Los aplausos de la multitud duranron mucho tiempo). Franco nunca – que sepamos – cumplió su deseo de volver de incógnito a Palma, aunque sí lo hizo a través del cine con la película “Franco ese hombre” (1964).
En cambio, sí sabemos que los gobernadores civiles y los mandos militares eran de su máxima confianza. El gobernador civil que vivió de cerca el boom turístico hasta 1968 fue Plácido Álvarez-Buylla y López-Villamil, casado con una prima de la mujer de Franco. Parece que era una persona volcada con el crecimiento económico de Mallorca y que alertaba a Franco de la necesidad de defender la industria y la agricultura mallorquinas, ante el crecimiento disparado del turismo. Después le seguiría Victor Hellín Sol hasta 1972, falangista y franquista leal, militar rebelde en Lleida, vivió hasta los 101 años y fue el que propició que Marivent fuera la residencia real, junto con Josep Alcover Llompart, presidente de la Diputación.
Todos los gobernadores eran nombrados Presidentes de Honor del Fomento de Turismo, el organismo que realmente dirigía el Big Bang turístico de la ciudad. La estructura política del régimen franquista en Palma estaba ligada a Madrid a través de Francisco Soriano Frade, delegado del Ministerio de Fomento y Turismo, desde los principios de los 50 hasta 1966. Persona de principios, franquista convencido, había estado en la División Azul y hacía de catalizador importante de todos los cambios necesarios para que el turismo creciera. A nivel de Estado, impulsó la creación del Instituto de Estudios Turísticos, hoy sustituido por la Subdirección General de Conocimiento y Estudios Turísticos. Su obra en Mallorca la contó en el curioso libro “Pequeña historia del Turismo en Baleares”.
Joan March también mandaba todavía mucho en Palma. A pesar de que su vida económica ya era internacional y viviera en Madrid, seguía teniendo unas fuertes raíces ciudadanas pivotadas en torno la Banca March que dirigía su hijo Juan March Servera, mientras el otro, Bartolomé, impulsaba iniciativas culturales. Cuando murió de accidente en 1962 con 81 años, una vez embalsamado en Madrid y transportado vía Valencia a Palma, fue expuesto en su palacio de la Calle Conquistador, donde acudieron miles de ciudadanos a darle el último adiós. Como nos relata Pere Ferrer, cien días antes de morir había ampliado el capital de la Fundación March en mil millones de pesetas.
Su relación con el Franquismo, después de la estrecha colaboración antes y durante la guerra civil y después de aquel intento en 1948 de explorar un relevo del Dictador, era más bien de desconfianza mutua. Los principales ministros de Franco acudieron a dar el pésame a sus hijos, que presidieron el funeral en Madrid. Mientras, su compañera de los últimos años, Matilde Roig, abandonaba la clínica y desaparecía discretamente de su vida.
El viejo March fue enterrado en la tumba familiar que había diseñado el arquitecto Gabriel Alomar. La leyenda empezaba y todavía no ha acabado. La relación de Joan March con Palma tiene aún muchos aspectos a investigar. Por ejemplo: ¿por qué no hay ninguna fotografía de la construcción de su Palacio en 1941-45, ni de su funeral en 1962?
También eran importantes los presidentes de la Cámara de Comercio. En aquellos años del Big Bang era Pedro Salas Garau, antiguo presidente de la Diputación e hijo de Manuel Salas, el empresario adversario de Joan March. Finalmente, los Salas y los March habían llegado a una tregua y llevaron negocios juntos en tiempos de la guerra civil y el franquismo, aunque Manuel Salas había muerto en el año 1942.
Los alcaldes de las grandes ciudades los denominaba el Ministerio de la Gobernación, en los años 60 en manos de Camilo Alonso Vega, conocido militar africanista e intensamente dedicado a la represión. Juan Massanet Moragues fue alcalde de Palma hasta 1963. Se le ve en muchas fotos en inauguraciones de obras como las de Jaume III, recibiendo a Franco en 1960, a Guillem Timoner, Maruja Nicolau, u otras personalidades que venían a Palma, como la princesa Soraya de Persia.
A partir del verano del 63 y hasta el 68, fue alcalde el general Máximo Alomar, reconocido por Gabriel Alomar, el urbanista, como el mejor de los alcaldes de la Dictadura, por su coraje a intervenir en el proyecto de S’Hort del Rei. En el 68, Máximo Alomar es sustituido por Gabriel Alzamora, empresario, descendiente de Enric Alzamora fundador del Fomento y él mismo presidente de la entidad entre 196 y 1962.
Como presidente del Fomento le sustituyó del 62 al 69 Antoni Parietti Coll, del que ya hemos hablado en algunas ocasiones. Persona comprometida con la cultura catalana (firmó el manifiesto de antes de la guerra), fue ingeniero jefe de obras de la Diputación, diseñó obras como la carretera de sa Calobra, la de Formentor y la urbanización de Santa Ponça, participando en todos los debates urbanísticos de Palma.
El Fomento de Turismo actuaba realmente como una autoridad delegada de Turismo, muy intervencionista, que en 1969 cobraba unas cuotas a sus socios para sufragar su presupuesto anual de 30.000.000 de pesetas, equivaliendo a 461 coches del precio del Seat 600. Las cuotas que pagaban sus socios eran muy importantes, como por ejemplo las 540 pesetas anuales por cada cama que tenían los hoteles de lujo.
Esta es una muestra del conjunto diverso de la nueva burguesía que gobernaba la ciudad en aquellos momentos. Un conglomerado militar y empresarial muy leal a Franco, con muchos privilegios que les dejaban la puerta abierta a hacer negocios. Se trataba de unos actores muy decididos a desarrollar a todo gas el turismo en las playas y en la ciudad. Los “botifarres” habían dejado de mandar hacía tiempo. Habían sido sustituidos por los militares, falangistas y funcionarios de alto rango, que tenían el poder político, muy centralizado y jerarquizado. Los industriales, hoteleros y constructores emergían y luchaban para tener más poder.
Un ejemplo del pensamiento de esta nueva/vieja burguesía emergente se puede encontrar en el libro de entrevistas a 15 empresarios realizado en 1974 por Llorenç Capellà.
A partir del Big Bang nace un empresariado que Joan Amer denomina de “oportunidad”, personas que provienen de varias circunstancias y de iniciativas diferentes que ven una oportunidad de financiar hoteles a partir de acuerdos con mayoristas turísticos.
La pequeña burguesía industrial era amplia pero tenía poco poder y se concentraba en la puesta en marcha del polígono industrial. Los hoteleros y constructores, nueva clase económica, serán al frente de una generación políticamente muy centrista (en los 80, cuando Gabriel Cañellas tome el poder autonómico).
El caciquismo tradicional, conservador con el Maurismo, liberal con Joan March, había dejado paso a un caciquismo por lealtad al franquismo, controlado por los falangistas y los curas más nacional-católicos. La Iglesia tenía poder pero era un poder cada vez más ornamental y decorativo. Con el boom turístico y la transformación social empezará su declive hasta hoy.
Los nuevos capitalistas que nacían con el turismo, sobretodo hoteleros y constructores, empezaron a entrar en el juego político de la mano del Fomento del Turismo, pero no tendrían una organización propia hasta la creación de la Federación Hotelera de Mallorca en 1976 y la CAEB en 1977. Los nuevos partidos conservadores que surgirán de la transición política, seguirán la tradición caciquista, especialmente liderada por Gabriel Cañellas, descendiente de los líderes mauristas de Palma.
El boom turístic governat pel franquisme de Palma
Qui manava a Ciutat els anys 60…? Manava Franco. Una mostra del seu poder va ser l’acte que es va fer a la plaça de Cort amb motiu de la seva visita. En aquell discurs, emotiu i paternal, seguit per milers de persones eufòriques, que va fer al balcó de l’Ajuntament en la seva segona visita a Palma el 1960 com a Cap d’Estat:
“Siento el no poder, como antaño, perderme en el encanto de vuestras calles, contemplar vuestros monumentos, visitar vuestras calas y playas doradas; pero, en fin, el ser Jefe del Estado es casi no ser persona, es ser el servidor de los demás, el centinela sin relevo, el esclavo del deber. En este sentido espero algún día tener la felicidad de venirme de incógnito por vuestras costas, de poder estrechar nuevamente vuestras manos, de hablar con los amigos y dejar aquí, de nuevo, un pedazo de mi corazón. ¡Arriba España!” (Els aplaudiments de la multitud duraren molt de temps). Franco mai – que sapiguem – va complir el seu desig de tornar d’incògnit a Palma, encara que sí ho va fer a través del cinema amb la pel·lícula “Franco ese hombre”, el 1964.
En canvi sí sabem que els governadors civils i els comandaments militars eren de la seva màxima confiança. El governador civil que va viure de prop el boom turístic fins a 1968 va ser Plácido Álvarez-Buylla y López-Villamil, casat amb una cosina de la dona de Franco. Sembla que era una persona bolcada amb el creixement econòmic de Mallorca i que alertava a Franco de la necessitat de defensar la indústria i l’agricultura de Mallorca, davant el creixement disparat del turisme. Després li seguiria Victor Hellín Sol fins a 1972, falangista i franquista lleial, militar rebel a Lleida, va viure fins els 101 anys i va ser el que propicià que Marivent fos la residència reial, juntament amb Josep Alcover Llompart, president de la Diputació.
Tots els governadors eren nomenats Presidents d’Honor del Foment de Turisme, l’organisme que realment dirigia el Big Bang turístic a la Ciutat. L’estructura política del règim franquista a Palma estava lligada a Madrid a través de Francisco Soriano Frade, delegat del Ministeri de Foment i Turisme, des dels principis dels 50 fins al 1966. Persona de principis, franquista convençut, havia estat a la División Azul i feia de catalitzador important de tots els canvis necessaris perquè el turisme cresqués. A escala d’Estat va impulsar la creació del Instituto de Estudios Turísticos, avui substituït per la Subdirección General de Conocimiento y Estudios Turísticos. La seva obra a Mallorca la va contar al curiós llibre “Pequeña historia del Turismo en Baleares”.
Joan March també encara manava molt a Palma. Malgrat que la seva vida econòmica ja era internacional i visqués a Madrid, seguia tenint unes fortes arrels ciutadanes pivotades entorn la Banca March que dirigia el seu fill Juan March Servera, mentre l’altre, Bartolomé, impulsava iniciatives culturals. Quan va morir d’accident el 1962 a 81 anys, una vegada embalsamat a Madrid i transportat via València a Palma, va ser exposat al seu palau del Carrer Conquistador, on acudiren milers de ciutadans a donar-li el darrer adéu. Com ens relata Pere Ferrer, cent dies abans de morir havia ampliat el capital de la Fundació March en mil milions de pessetes.
La seva relació amb el Franquisme, després de l’estreta col·laboració abans i durant la guerra civil i després d’aquell intent en el 1948 d’explorar un relleu del Dictador, era més aviat de desconfiança mútua. Els principals ministres de Franco varen acudir a donar el condol als seus fills, que presidiren el funeral a Madrid. Mentre, la seva companya dels darrers anys, Matilde Roig, abandonava la clínica i desapareixia discretament de la seva vida.
El vell March fou enterrat a la tomba familiar que havia dissenyat l’arquitecte Gabriel Alomar. La llegenda començava i encara no ha acabat. La relació de Joan March amb Ciutat té encara molts aspectes a investigar. Per exemple: perquè no hi ha cap fotografia de la construcció del seu Palau el 1941-45, ni del seu funeral el 1962?
També eren importants els presidents de la Cambra de Comerç. En aquells anys del Big Bang era Pedro Salas Garau, antic president de la Diputació i fill de Manuel Salas, l’empresari adversari de Joan March. Finalment, els Salas i els March havien arribat a una treva i portaren negocis junts en temps de la guerra civil i el franquisme, encara que Manuel Salas havia mort el 1942.
Els Batles de les grans ciutats els anomenava el Ministerio de la Gobernación, en els anys 60 en mans de Camilo Alonso Vega, conegut militar africanista i intensament dedicat a la repressió. Juan Massanet Moragues va ser Batle de Palma fins al 1963. Se’l veu en moltes fotos en inauguracions d’obres com les de Jaume III, rebent a Franco el 1960, a Guillem Timoner, Maruja Nicolau, o altres personalitats que venien a Palma, com la princesa Soraya de Persia.
A partir de l’estiu del 63 i fins el 68, va ser Batle el general Máximo Alomar, reconegut per Gabriel Alomar, l’urbanista, com el millor dels Batles de la Dictadura, pel seu coratge a intervenir en el projecte de S’Hort del Rei. En el 68, Máximo Alomar és substituït per Gabriel Alzamora, empresari, descendent d’Enric Alzamora fundador del Foment i ell mateix president de l‘entitat durant 1960-62.
Com a president del Foment el va substituir del 62 al 69 Antoni Parietti Coll, del que ja hem parlat en algunes ocasions. Persona compromesa amb la cultura catalana (va signar el manifest d’abans de la guerra), fou enginyer cap d’obres de la Diputació, dissenyà obres com la carretera de sa Calobra, la de Formentor i la urbanització de Santa Ponça, participant en tots els debats urbanístics de Ciutat.
El Foment de Turisme actuava realment com una autoritat delegada de Turisme, molt intervencionista, que el 1969 cobrava unes quotes als seus socis per sufragar el seu pressupost anual de 30.000.000 de pessetes, equivalent a 461 cotxes del preu del Seat 600. Les quotes que pagaven els seus socis eren molt importants, com per exemple les 540 pessetes anuals per cada llit que tenien els hotels de luxe.
Aquesta és una mostra del conjunt divers de la nova burgesia que governava la ciutat en aquells moments. Un conglomerat militar i empresarial molt lleial a Franco, amb molts privilegis que els deixaven la porta oberta a fer negocis. Es tractava d’uns actors molt decidits a desenvolupar a tota marxa el turisme a les platges i a la ciutat. Els “botifarres” havien deixat de manar feia temps. Havien estat substituïts pels militars, falangistes i funcionaris d’alt rang, que tenien el poder polític, molt centralitzat i jerarquitzat. Els industrials, hotelers i constructors emergien i lluitaven per tenir més poder.
Un exemple del pensament d’aquesta nova/vella burgesia emergent es pot trobar en el llibre d’entrevistes a 15 empresaris realitzat el 1974 per en Llorenç Capellà.
A partir del Big Bang neix un empresariat que Joan Amer anomena d’ “oportunitat”, persones que provenen de diverses circumstàncies i d’iniciatives diferents que veuen una oportunitat de finançar hotels a partir d’acords amb majoristes turístics.
La petita burgesia industrial era àmplia però tenia poc poder i es concentrava en la posada en marxa del polígon industrial. Els hotelers i constructors, nova classe econòmica, seran al capdavant d’una generació políticament molt centrista (els anys 80, quan Gabriel Cañellas prengui el poder autonòmic).
El caciquisme tradicional, conservador amb el Maurisme, liberal amb en Joan March, havia deixat pas a un caciquisme per lleialtat al franquisme, controlat pels falangistes i els capellans més nacional-catòlics. L’Església tenia poder però era un poder cada vegada més ornamental i decoratiu. Amb el boom turístic i la transformació social començarà el seu declivi fins avui.
Els nous capitalistes que naixien amb el turisme, sobretot hotelers i constructors, començaren a entrar en el joc polític de la mà del Foment del Turisme, però no tindrien una organització pròpia fins a la creació de la Federació Hotelera de Mallorca el 1976 i la CAEB el 1977. Els nous partits conservadors que sorgiran de la transició política, seguiran la tradició caciquista, especialment liderada per Gabriel Cañellas, descendent dels líders mauristes de Ciutat.
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Joan Amer Fernández és doctor en sociologia per la Universitat Autònoma de Barcelona el 2005 amb la tesi “Turisme i política. L’empresariat hoteler de Mallorca”. És professor del Departament de Pedagogia i Didàctiques Específiques i membre del Grup d’Investigació i Formació Educativa i Social (GIFES, http://gifes.uib.cat) de la Universitat de les Illes Balears. Anteriorment treballà la sociologia política del turisme i les seves línies de recerca actuals són la pedagogia social, els programes d’educació familiar basats en l’evidència i la prevenció familiar de les addiccions.
Fonts consultades:
Referències bibliogràfiques
Amer, Joan. Turisme i Política. L’Empresari Hoteler 1983-2003.
Amer Fernandez, Joan. Josep Melià i la burgesia mallorquina (2006). Lluc: revista de cultura i d’idees, ISSN 0211-092X, Nº. 849 (Gener-Febrer), 2006, págs. 50-52
Capellà Fornés, Llorenç. 15 EMPRESARIS MALLORQUINS. Esdit. Moll.
Soriano Frade, Fco. Pequeña història del Turismo en las Islas Baleares.
Referències en pàgines web
Mallorca anys 70.
https://www.youtube.com/watch?v=kpDCbAGaSzQ
Discurs de Franco al balcó de l’Ajuntament de Palma 1960.
https://linz.march.es/documento.asp?reg=r-41712
Comentaris al llibre de Capellà.
http://antitrabajo.com/2015/09/22/empresarios-mallorquines-en-la-epoca-de-franco-i/
Voluntarios División Azul.
https://www.facebook.com/376870055979650/photos/pcb.716745281992124/716744811992171/?type=3&theater
Última Hora sobre Soriano Frade.
https://www.ultimahora.es/noticias/local/2000/01/23/930315/en-la-muerte-de-soriano-frade-recordamos-una-etapa-de-nuestra-historia.html
Sobre Camilo Alonso Vega.
https://es.wikipedia.org/wiki/Camilo_Alonso_Vega
“Franco ese hombre”.
https://www.documaniatv.com/biografias/franco-ese-hombre-video_a8e2f80fe.html
Imatge de capçalera
Franco i Carmen Polo davant l’Ajuntament de Palma el 10 de maig de 1960. Font: Arxiu de Casa Vila, publicada a “Palma, 1936-1983”, d’Arnau Company i Xavier del Hoyo.