Campins moderniza la iglesia y la Semana Trágica la hace retroceder
A principios del Siglo XX, la iglesia de Mallorca estaba muy arraigada en la vida cotidiana, religiosa y política del pueblo. Aliada tácitamente con el maurismo, participaba de las tensiones sociales asociadas al caciquismo. Aun así no vivía al margen de las necesidades de modernización industrial y social de la época en que le había tocado vivir. Para hacer esta adaptación entró en escena en 1898 el Obispo Pere J. Campins, en un momento en el que el debate entre integristas y conciliadores estaba muy presente.
Durante todo su obispado que tuvo una duración de 17 años ya que murió en 1915, con sólo 56 años, el obispo Campins realizará una gran labor en lo que afectaba a la proyección social de la iglesia, pero también en la modernización de los edificios eclesiásticos y en la creación de infraestructuras culturales. La más impactante de estas intervenciones arquitectónicas fue la de la Catedral de Mallorca.
En 1903 comienza la intervención de Gaudi en la Catedral , con una extraordinaria y polémica que durará poco más de una década. Visto con los ojos de ahora, el resultado final añade a la Seu un aire contemporáneo que, junto con la reciente intervención de Miquel Barceló, se traduce, entre otras cosas, en la manifestación de un espíritu religioso que no quiere dar la espalda a la modernidad.
Durante la década de 1900 a 1910 Barcelona vivió en una dinámica permanente de disturbios y huelgas obreras. 1909 Maura, como presidente de gobierno, movilizó a los reservistas contra los insurgentes de Marruecos, como consecuencia de los ataques a intereses empresariales españoles en la zona colonizada.
A raíz de esta movilización que afectaba las familias socialmente más vulnerables, se produjo la llamada Semana Trágica en Cataluña que, según el profesor Smith, de la Universidad de Leeds, fue “la revuelta más violenta que tuvo lugar en Europa occidental entre finales del siglo XIX y el principio de la Primera Guerra Mundial. Estalló el 25 de julio de 1909 y provocó la muerte de 109 civiles y 2.000 detenidos. Unos meses más tarde el pedagogo Ferrer i Guardia fue acusado de ser el instigador y cerebro de la revuelta y fusilado. El mallorquín Gabriel Alomar se opuso publicando su ensayo titulado “La pena de muerte”, una obra que lo consolidó como referencia intelectual de la izquierda isleña.
La Semana Trágica supondrá un antes y un después de la posición de la Iglesia respecto a los cambios sociales y económicos que la podían asociar a la modernización. La desconfianza crecerá y las posiciones integristas se hicieron más fuertes. Por otra parte la crisis de los conservadores, debido a la dimisión de Maura por las presiones internas e internacionales, se convertirá a una crisis profunda del periodo de la restauración y de la Monarquía.
Las ganas de cambiar la situación decadente en la que se había convertido la dinámica política pactada entre los dos grandes partidos y el Rey, llegó hasta la pasión del intelectual mes relevante de aquella época, Ortega y Gasset, que pasó a la acción fundando una entidad política, llamada Liga de Educación política Española.
En una famosa conferencia que dio en Madrid en mayo de 1914, titulada – (verán los lectores como la historia a veces se repite) – Vieja y nueva política, con motivo de presentar su asociación política, decía sobre Maura:
“El señor Maura (y dejemos las páginas oscuras de 1909) es el que ha afirmado siempre que España es una cuestión de orden público, que el gran problema de España es el Ministerio de la Gobernación, precisamente en el que tiene de ministerio de represión. Además, el señor Maura, Cuando el señor Cambó en las Cortes últimas pedía que se rompiera para siempre el turno de los Partidos, fue el defensor del turismo de los Partidos, síntoma típico de la Restauración”.
La dimisión de Maura provocó el principio de una ruptura en el seno la vieja clase política, tanto a nivel del estado español como en Mallorca. La figura de Maura tuvo en Miguel de los San Oliver un gran defensor. Así veía Oliver la bronca nacional contra Maura el 20 de junio de 1913, “Contra Maura, no: contra la Monarquía:” Dígase de una vez, claramente y sin eufemismos (…) el veto no es contra Maura y los conservadores, sino contra la Monarquía“.
Que pasaba en Palma? … cómo influía la Semana Trágica ?. El dirigente más importante de los socialismo del primer tercio del siglo XX, Llorenç Bisbal, escribía un artículo en El Obrero Balear con el título de “Guerra al Gobierno, guerra a la Guerra”. Título muy elocuente que expresaba la indignación de las clases populares mallorquinas en contra del sistema de reclutamiento impuesto por el gobierno, donde siempre salían mal parados los pobres, mientras que los ricos podían pagar una cantidad -1500 pesetas- por liberarse del reclutamiento. Las reacciones eran de todo tipo, como expresa esta glosa que recoge Peñarrubia en su libro sobre el centralismo:
A la madre de Tomeu,
la han llevado a prisión,
debido a que su hijo mayor,
no quiere ir a servir al Rey.
Como nos cuentan Pere Gabriel y Antoni Marimon, en octubre de 1909 para protestar en contra de los hechos y contra Maura, se celebró un mitin en la vieja plaza de toros de Palma, protagonizado por republicanos y socialistas con la asistencia de unas 6.000 personas. Cuando parecía que el maurismo estaba herido de muerte, las elecciones del mes de diciembre de 1909 volvieron a dar una victoria a los mauristas. La campaña contra Maura motivó la participación de las fuerzas conservadoras que consiguieron ganar en Palma , aunque por no muchos votos: 10 concejales mauristas por 8 de las izquierdas. En cambio en la “part forána” el maurismo arrasó.
Respecto a la Iglesia de Mallorca, los hechos de la Semana Trágica afectaron mucho al grupo que lideraba el Obispo Campins, especialmente a Costa y Llobera que desde aquel momento se dedicó a temas de interés más personal y dejó de participar en muchas actividades públicas.
Dominó el discurso que venía de Barcelona, especialmente del obispo de Vic ,Torres i Bages, consistente en asociar los ataques a la Iglesia como un componente anticristiano del liberalismo. Esto dejaba muy clara la posición de la Iglesia que, en definitiva significaba un cierto retorno al integrismo y la máxima precaución de todo lo que significaba la modernización.
La muerte en 1915 del obispo Campins favorecería este retroceso. Visto en perspectiva, es bastante probable que la Semana Trágica fuera la expresión de una separación radical entre las dos Españas que Ortega veía en aquella situación crítica y decadente: la España Oficial y la España Vital.
La muestra de que la radicalización estaba en marcha, es que por primera vez un socialista, Pablo Iglesias, entraría en 1910 como Diputado de las Cortes españolas y desde la tribuna de orador amenazaba con graves incidentes si Maura volvía al Gobierno. Otra muestra fue el aumento muy importante de afiliados al sindicato de la UGT y el nacimiento de la CNT, sindicato anarquista que será cada vez más protagonista de la historia de España.
La división entre las dos Españas irreconciliables, generó la crisis más profunda de la Restauración, que no se solucionó con más democracia sino todo lo contrario, con la dictadura de Primo de Rivera en 1923. Más tarde, esta falsa salida a la crisis monárquica supuso el hundimiento total de la Monarquía que provocó el surgimiento de la II República, en 1931. La Segunda República tampoco fue la solución para España ya que sólo cinco años después estalló la Guerra Civil y se consolidó la Dictadura de Franco que duraría 40 años.
Toda esta cadena de acontecimientos se daban en un contexto internacional también muy tensionado, entre los revolucionarios de izquierda y los fascistas. En 1917 Rusia hizo la Revolución de Octubre. En 1922 Mussolini marchó hacia Roma con las brigadas del partido nacional fascista y se hizo con el poder. En 1929 el mundo económico mundial hacía crack y en 1933 Hitler tomó el poder en Alemania.
Campins modernitza l’església i la Setmana Tràgica la fa recular
A principis del segle XX, l’església de Mallorca estava molt arrelada a la vida quotidiana, religiosa i política del poble. Aliada tàcitament amb el maurisme, participava de les tensions socials associades al caciquisme. Així i tot no vivia al marge de les necessitats de modernització industrial i social de l’època en la qual li havia tocat viure. Per fer aquesta adaptació entrà en escena el 1898 el Bisbe Pere J. Campins, en un moment en el qual el debat entre integristes i conciliadors era ben present.
Durant tot el seu bisbat que tingué una durada de 17 anys, ja que va morir el 1915, amb només 56 anys, el bisbe Campins realitzarà una gran labor en tot allò que afectava la projecció social de l’església, però també en la modernització dels edificis eclesiàstics i en la creació d’infraestructures culturals. La més impactant d’aquestes intervencions arquitectòniques fou la de la Seu de Mallorca.
El 1903 comença la col·laboració de Gaudí a la Seu, amb una extraordinària i polèmica intervenció que durarà poc més d’una dècada. Vist amb els ulls d’ara, el resultat final afegeix a la Seu un aire contemporani que, juntament amb la recent intervenció de Miquel Barceló, es tradueix, entre altres coses, en la manifestació d’un esperit religiós que no vol donar l’esquena a la modernitat.
Durant la dècada de 1900 a 1910 Barcelona visqué en una dinàmica permanent d’aldarulls i vagues obreres. En 1909 Maura, com a president de govern, mobilitzà els reservistes contra els insurgents del Marroc, a conseqüència dels atacs a interessos empresarials espanyols a la zona colonitzada.
Arran d’aquesta mobilització que afectava les famílies socialment més vulnerables, es produí l’anomenada Setmana Tràgica a Catalunya que, segons el professor Smith, de la Universitat de Leeds, fou “la revolta més violenta que va tenir lloc a l’Europa occidental entre finals del segle XIX i el principi de la Primera Guerra Mundial.” Esclatà el 25 de juliol del 1909 i provocà la mort de 109 civils i 2000 detinguts. Uns mesos més tard el pedagog Ferrer i Guardia fou acusat de ser l’instigador i cervell de la revolta i afusellat. El mallorquí Gabriel Alomar s’hi oposà publicant el seu assaig titulat “La pena de mort”, una obra que el consolidà com a referència intel·lectual de l’esquerra illenca.
La Setmana Tràgica suposarà un abans i un després de la posició de l’Església respecte als canvis socials i econòmics que la podien associar a la modernització. La desconfiança creixerà i les posicions integristes es feren més fortes. D’una altra banda, la crisi dels conservadors, a causa de la dimissió de Maura per les pressions internes i internacionals, abocarà a una crisi profunda del període de la restauració i de la Monarquia.
Les ganes de canviar la situació decadent a la qual havia abocat la dinàmica política pactada entre els dos grans partits i el Rei , arribà fins a la passió de l’intel·lectual més rellevat d’aquella època, Ortega y Gasset , que passà a l’acció fundant una entitat política, la Liga de Educación Política Española. A una famosa conferència que va donar a Madrid el maig de 1914, titulada -(veuran els lectors com l’història de vegades es repeteix)- Vieja y nueva política, amb motiu de presentar la seva associació política, deia sobre Maura:
“El señor Maura (y dejemos las páginas oscuras de 1909) es el que ha afirmado siempre que España es una cuestión de orden público, que el gran problema de España es el Ministerio de la Gobernación, precisamente en lo que tiene de Ministerio de represión. Además, el señor Maura, cuando el señor Cambó en las Cortes últimas pedía que se rompiera para siempre el turno de los partidos, fue el defensor del turno de los partidos, síntoma típico de la Restauración”.
La dimissió de Maura provocà el principi d’una ruptura en el si la vella classe política, tant a nivell de l’estat Espanyol com a Mallorca. La figura de Maura va tenir en Miquel dels Sants Oliver un gran defensor. Així veia Oliver l’esbroncada nacional contra Maura el 20 de juny de 1913, “Contra Maura, no: contra la Monarquía: “Dígase de una vez, claramente y sin eufemismos (…) el veto no es contra Maura y los conservadores, sino contra la Monarquía”.
Que passava a Palma? Dom influïa la Setmana Tràgica? El dirigent més important del socialisme del primer terç del segle XX, Llorenç Bisbal, escrivia un article a El Obrero Balear amb el títol de “Guerra al Gobierno, guerra a la Guerra”. Títol molt eloqüent que expressava la indignació de les classes populars mallorquines en contra del sistema de reclutament impost pel govern, on sempre sortien malparats els pobres, mentre que els rics podien pagar una quantitat per alliberar-se del reclutament. Les reaccions eren de tota mena, com expressa aquesta glosa que recull Peñarrubia al seu llibre sobre el centralisme:
A sa mare d’En Tomeu,
l’han posada a sa presó,
causa que es fill major,
no vol anar a servir el Rei.
Com ens conten Pere Gabriel i Antoni Marimon, l’octubre del 1909 per protestar en contra dels fets i contra Maura , es va celebrar un míting a la vella plaça de bous, protagonitzat per republicans i socialistes amb l’assistència d’unes 6.000 persones. Però quan semblava que el maurisme estava ferit de mort, les eleccions del mes de desembre del 1909 varen tornar a donar una victòria als mauristes. La campanya contra Maura va motivar la participació de les forces conservadores que varen aconseguir guanyar a Ciutat, encara que per no molts vots: 10 regidors mauristes per 8 de les esquerres. En canvi a la part forana el maurisme va arrasar.
Pel que fa a l’Església de Mallorca, els fets de la Setmana Tràgica afectaren molt al grup que liderava el Bisbe Campins, especialment a Costa i Llobera que des d’aquell moment es va dedicar a temes d’interès més personals i deixà de participar en moltes activitats públiques.
Va dominar el discurs que venia de Barcelona, especialment del bisbe de Vic Torres Bages, consistent en associar els atacs a l’Església com un component anticristià del liberalisme. Això deixava molt clara la posició de l’Església que, en definitiva significava un cert retorn a l’integrisme i la màxima precaució de tot el que significava la modernització. La mort a 1915 del Bisbe Campins afavoriria aquest retrocés.
Vist en perspectiva, és bastant probable que la Setmana Tràgica fos l’expressió d’una separació radical entre les dues Espanyes que Ortega veia en aquella situació crítica i decadent: l’Espanya Oficial i l’Espanya Vital. La mostra que la radicalització estava en marxa, es que per primera vegada un socialista, Pablo Iglesias, entraria el 1910 com a Diputat de les Corts espanyoles i des de la tribuna d’orador amenaçava amb greus incidents si Maura tornava al Govern. Una altra mostra va ser l’augment molt important d’afiliats al sindicat de l’UGT i el naixement de la CNT, sindicat anarquista que serà cada vegada més protagonista de l’història d’Espanya.
La divisió entre les dues espanyes irreconciliables, va generar la crisi més profunda de la Restauració, que no es va solucionar amb més democràcia sinó tot lo contrari, amb la dictadura de Primo de Rivera el 1923. Més tard, aquesta falsa sortida a la crisi monàrquica va suposar l’enfonsament total de la Monarquia que va provocar el sorgiment de la II República, el 1931. La Segona República tampoc fou la solució per a Espanya, ja que només cinc anys després va esclatar la Guerra Civil i es va consolidar la Dictadura de Franco que duraria 40 anys.
Tota aquesta cadena d’esdeveniments es donaven en un context internacional també molt tensat, entre els revolucionaris d’esquerra i els feixistes. El 1917 Rússia va fer la Revolució d’Octubre. El 1922 Mussolini marxà cap a Roma amb les brigades del partit nacional feixista i va aconseguir el poder. El 1929 el món econòmic mundial feia crac i el 1933 Hitler va prendre el poder a Alemanya.
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Nota important: l’autor del text és el col·lectiu “Palma XXI”. La persona que fa la revisió no té per què coincidir totalment amb les idees que expressi l’autor.
Doctor en Geografia i Història, per la Universitat de les Illes Balears (1991), llicenciat en Història de l’Església, per la Pontifícia Universitat Gregoriana de Roma i diplomat en Arxivística, en l’Arxiu Secret del Vaticà. Ha estat director de la Gran Enciclopèdia de Mallorca (1992-2002), ha fet incursions temporals en món de la gestió pública com a director general de Relacions Institucionals i de Presidència del Govern (1999-2003) i del Consell de Mallorca (2007- 2011). La seva recerca s’ha centrat en la història social, cultural i religiosa dels segles XIX i XX, temàtica sobre la qual ha publicat diverses obres. És professor d’Història de l’Educació Social en la UIB, director de l’Arxiu Capitular de Mallorca i director de la Revista Lluc.
Fonts consultades:
Referències bibliogràfiques
- Alomar Gabriel. La pena de muerte. Editorial Vértice. Barcelona
- Bengoechea Soledad. Coord. Barcelona i la Setmana Tràgica, 1909 .Arrels i conseqüències. MUHBA. Ajuntament de Barcelona. 2012.
- Bisbal Llorenç. Guerra a la Guerra. Article en el Obrero Balear d 1909, citat a al llibre de Pere Gabriel.
- Fullana Pere. Antoni Maura y el maurisme a Mallorca. (1853-1925) Palma: Lleonard Muntaner, Editor.
- Gabriel Pere. El moviment obrer a Mallorca. Barcelona: Curial-Lavinia 1973.
- Oliver M.S. El Caso Maura. Palma: Lleonard Muntaner Editor, 1998.
- Massot i Munaner Josep. Esglesia i Societat a la Mallorca del segle XX. Barcelona: Curial, 1976.
- Peñarrubia Isabel. Mallorca davant el centralisme. Barcelona: Editorial Curial. 1980.
- Gambús Mercè , Coord. Campins i Gaudí: la reforma de la Seu de Mallorca i la seva implementació en el monument (1903-1947).Capítol Catedral de Mallorca, 2015. ISBN 978-84-608-3849-4.
Referències a pàgines web
- Ortega sobre Maura https://dedona.wordpress.com/2015/05/30/vieja-y-nueva-politica-conferencia-de-jose-ortega-y-gasset-mayo-de-1914-teatro-de-la-comedia-madrid/
- Marimon Antoni. El cost electoral de la Setmana Tràgica.
https://dbalears.cat/opinio/2009/08/18/20735/el-cost-electoral-de-la-setmana-tragica.html - Merce Gambús , conferència sobre Gaudi a la Seu.
https://www.youtube.com/watch?v=E3uLcNn2UwY